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Las llegadas de inmigrantes a Canarias se mantienen un 57% por debajo del año pasado

Arriban a La Gomera y Tenerife dos cayucos con 193 'sin papeles' subsaharianos

En lo que va de año, han alcanzado las costas canarias 1.905 inmigrantes magrebíes y subsaharianos a bordo de embarcaciones. La cifra supone el 57% menos que en 2006, cuando, por estas mismas fechas, ya habían sido interceptados 4.498 inmigrantes. Sin embargo, la llegada ayer de dos cayucos con 193 jóvenes a La Gomera y Tenerife y de cuatro pateras esta misma semana con, al menos, 53 sin papeles a Gran Canaria y Fuerteventura, refleja las dificultades para cerrar esa ruta al tráfico de seres humanos, a pesar de los medios desplegados por el Gobierno y la UE.

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Los 119 jóvenes que llegaron a la isla de La Gomera lo hicieron de forma más sigilosa que el potente ferry que transporta a miles de turistas desde la isla de Tenerife. Los guardas que custodian la bahía de San Sebastián vieron entrar el cayuco, de 23 metros de eslora, hacia la una de la madrugada y alertaron a la Guardia Civil y a la Cruz Roja.

Desde que el año pasado llegaron a esta isla miles de subsaharianos, la ONG se pertrechó con material suficiente para atender esta emergencia y otras mayores. Seis miembros de Cruz Roja sólo ordenaron el traslado de dos pasajeros, uno por un dolor abdominal y otro con cefalea, mientras repartían entre los demás un equipo de aseo con ropa limpia.

"Estaban llenos de rozaduras por efecto de la ropa, el sol y la sal y de estar sentados en la misma posición", aclaró Laura Hernández, coordinadora del Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de la isla.

Los inmigrantes dijeron que habían zarpado desde Senegal 10 días antes y que eran ciudadanos de ese país y de Guinea Bissau, Gambia, Sierra Leona y Malí.

La sorpresa surgió cuando el propietario del antiguo restaurante que se venía utilizando como albergue en casos como éste se negó a abrir el local. Aunque rehusó hacer declaraciones, un portavoz insular reveló que no ha cobrado ni un solo euro por el alojamiento de miles de inmigrantes el año pasado, "a pesar de las promesas del Ministerio del Interior".

Los jóvenes tuvieron que dormir en una esquina del mismo muelle, bajo la lona de una enorme tienda de campaña. Cruz Roja distribuyó entre ellos el llamado "kit pernocta" (una bolsa con saco de dormir, esterilla, guantes, bufanda y pasamontañas), y así pasaron la noche, sin retretes químicos ni duchas. Para la tarde de ayer estaba previsto el traslado a Tenerife de un grupo de setenta, después de prestar declaración ante el juez.

El delegado del Gobierno en las islas, José Segura, confirmó el desplazamiento a La Gomera de un número de agentes "suficiente" para reforzar la vigilancia de este grupo y ayudar en las labores de interrogatorio. Los demás inmigrantes también ingresarán hoy, sábado, en el centro de internamiento de Hoya Fría (Tenerife).

El segundo cayuco, con 81 africanos, llegó a Los Cristianos al amanecer. Sus ocupantes dijeron que habían zarpado de Nuakchot (Mauritania) y que llevaban seis días navegando, "lo que coincide con su buen estado de salud", confirmó Austin Taylor, coordinador del ERIE de Cruz Roja en Tenerife. En este caso, los jóvenes declararon ser de Mauritania, Senegal, Malí, Guinea-Conakry y Gambia.

Otras cuatro embarcaciones alcanzaron esta semana las costas de Gran Canaria y Fuerteventura. Tres pateras que llegaron a Gran Canaria sin ser detectadas desembarcaron un número indeterminado de personas, de las que los agentes de seguridad han detenido a 17 magrebíes. Los 36 rescatados por la Guardia Civil en Fuerteventura eran todos subsaharianos de Costa de Marfil, Nigeria, Liberia y Guinea-Conakry.

Entre los cuatro primeros meses de 2007 y el año pasado hay claras diferencias. Tras la crisis de los cayucos de 2006, el Gobierno estableció acuerdos con Mauritania y Senegal. Éstos consistían en la formación de patrullas conjuntas por tierra y mar y en la entrega masiva de equipos de vigilancia, tanto electrónicos, como vehículos por parte española. La acción de estas patrullas abarca las aguas jurisdiccionales de los dos países africanos, hasta el límite de 12 millas.

Fuera de ese límite, la Unión Europea ha aprobado tres despliegues de fuerzas marítimas y aéreas entre Senegal y Cabo Verde. Estos despliegues son coordinados desde Las Palmas por la agencia europea de fronteras (Frontex), y en ellos participan barcos, aviones y helicópteros de varios países de la UE. En unos días finalizará su última operación, denominada Hera III, y en mayo comenzará una nueva fase, que se prolongará hasta junio. Fuentes oficiales temen que el relevo relaje la vigilancia por un tiempo y sea aprovechado por los traficantes de personas para incrementar las rutas hacia Canarias.

El delegado del Gobierno en Canarias señaló que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero ha anunciado que a los medios desplegados en el Atlántico se sumarán en breve dos satélites de vigilancia. "Todas estas medidas no van a hacer desparecer el fenómeno de la inmigración, pero pueden seguir atenuando las llegadas", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de abril de 2007