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Maria del Mar Bonet critica el mal trato de la Generalitat a la Cançó en el homenaje a Els Setze Jutges

Han tenido que pasar más de 45 años desde la fundación de Els Setze Jutges para que este grupo de cantautores, pionero de la Nova Cançó, recibiera por fin un reconocimiento institucional. Lo recibió ayer en la sede del Parlamento de Cataluña, que en acto público otorgó a sus 16 miembros -Miquel Porter (fallecido), Remei Margarit, Josep Maria Espinàs, Delfí Abella (fallecido), Francesc Pi de la Serra, Enric Barbat, Xavier Elies, Guillermina Motta, Maria del Carme Girau, Joan Ramon Bonet, Martí Llauradó, Maria Amèlia Pedrerol, Joan Manuel Serrat, Maria del Mar Bonet, Rafael Subirachs y Lluís Llach, así como a Lluís Serrahima, uno de sus impulsores- la Medalla de Honor otorgada por la cámara en su máxima categoría.

A pesar de la importancia de este tardío reconocimiento institucional, en el acto de ayer se hizo patente, primero en la intervención de Mònica Terribas como glosadora de la importancia del grupo y luego también en palabras del presidente de la cámara, Ernest Benach, la queja por la marginación de que ha sido objeto y víctima la Nova Cançó desde el restablecimiento definitivo de la Generalitat. No obstante, fue Maria del Mar Bonet quien, al agradecer el galardón recibido en nombre de sus compañeros presentes o representados en el acto -todos con la única excepción de Guillermina Motta, que no quiso asistir al mismo-, formuló una muy dura crítica al mal trato dado desde la Generalitat, y en especial desde los medios de comunicación de titularidad pública, a la canción catalana. La reivindicación de Maria del Mar Bonet fue refrendada por todos sus compañeros y por todo el público con una cálida y entusiasta ovación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de abril de 2007