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Reportaje:

La Alta Edad Media es visitable

El Gobierno regional abre al público enclaves arqueológicos en Sieteiglesias, Patones y Colmenar Viejo

Los amantes de la arqueología cuentan desde ayer con tres nuevos enclaves adaptados para ser visitados y evocar, desde ellos, la herencia del pasado en la Comunidad de Madrid. Se hallan en los municipios de Patones, Colmenar Viejo y Sieteiglesias. Son un poblado carpetano-romano, una necrópolis visigoda y un cementerio altomedieval, respectivamente. Forman parte de un denominado Plan de Yacimientos Visitables, ideado en 2003 por la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura del Gobierno Regional de Madrid. Fue presupuestado en dos millones de euros. Con 19 enclaves, desde Santorcaz hasta Arroyomolinos, ayer se exhibió uno de ellos, en el contorno de la iglesia de San Pedro Apóstol, del municipio de Sieteiglesias, en el área de Buitrago del Lozoya.

El roquedal que alberga la necrópolis fue utilizado para practicar motocross

Santiago Fisas, consejero de Cultura y Deportes, mostró a numerosos vecinos, alcaldes de la zona septentrional madrileña y arqueólogos este yacimiento altomedieval, que ocupa una superficie visitable de unos 2.000 metros cuadrados y en el que el Gobierno regional ha invertido 151.219 euros. "Mediante una estructura portante que no daña la roca básica, el visitante puede ver desde lo alto la riqueza de este enclave, cuyo perímetro vamos a ensanchar" anuncia el consejero Fisas mientras señala otra zona aledaña de la iglesia, también acotada y con enterramientos, donde se erige un ara excavada en la piedra. La necrópolis data del siglo IX y albergó sepulturas de repobladores llegados desde la segoviana Sepúlveda hasta la Baja Edad Media. "Está formado por un centenar de enterramientos horadados a buril en rocas graníticas superficiales", explica el director del yacimiento, David Pérez "y por otras que han sido descubiertas en el subsuelo tras ser excavadas". Hasta hace un lustro, el berrocal contiguo al templo que alberga el valioso cementerio fue usado para practicar motocross.

Gracias a Paloma Pérez, comprometida con Desarrollo Social de la sierra norte -ella se encuentra ahora en Guinea en un programa de cooperación- la alerta sobre la riqueza arqueológica del paraje llegó a oídos de los especialistas, que recibieron la nueva con alborozo. La singularidad del yacimiento de Sieteiglesias reside en la tipología y forma de las sepulturas, de dos tipos: bien a base de lajas lisas de piedra hincadas en el suelo, que encajonaban al finado, o bien huecos excavados en la piedra con perfil humano. A su vez, son de dos formas: olerdolana, estudiadas por el arquéologo Alberto del Castillo en Cataluña en el primer tercio del siglo XX, incisas en la roca, levemente antropomorfas, y otras con remates capitiformes, que integran una oquedad destinada a alojar la cabeza y los hombros del sepultado. "Los cinco cuerpos hallados fueron enterrados siguiendo una orientación hacia el sol naciente -al igual que en los ritos funerarios musulmanes- aunque con la particularidad de que eran depositados en posición decúbito supino, boca arriba, frente a los sepultamientos en posiciones laterales de aquéllos", agrega el arqueólogo David Pérez.

"El yacimiento aquí existente es muy valioso", explica Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico Regional, "ya que los documentos sobre la vida altomedieval madrileña son escasos y lo que vemos hoy en Sieteiglesias nos resulta muy útil para completarlos y lograr una visión de conjunto".

Necrópolis altomedieval de Sieteiglesias. Acceso: salida 66 de la A-I (madrid Burgos) y dos kilómetros por la M-131, dirección Sieteiglesias. Visitas de grupos, todos los días del año previa reserva en el Ayuntamiento de Sieteiglesias 91-8698807. Sábados, domingos y fiestas oficiales, de 11.00 a 14.00.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de marzo de 2007