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El presidente del BBVA reconoce que su sueldo es éticamente "discutible"

González dice que el salario de 9,7 millones de euros "está en línea con el de otros ejecutivos"

El BBVA celebró ayer en Bilbao la junta de accionistas, que coincidía con el 150º aniversario del Banco de Bilbao. El presidente, Francisco González, que contó con el apoyo del 57% de las acciones, casi todas las presentes, destacó la compra del banco Compass en EE UU y la entrada en China. Algunos accionistas criticaron la "aberración" del salario del presidente (9,7 millones) y los 10 millones de dotación al fondo de pensiones. González respondió que estaba en línea con el de otros directivos internacionales, aunque éticamente "es discutible".

Los accionistas que asistieron a la junta, que duró tres horas y cuarto, no recibieron novedades relevantes sobre la marcha del banco. En los discursos del presidente y del consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, se explicaron las bondades de las últimas operaciones anunciadas: la compra de banco Compass en Alabama (Estados Unidos) por 7.400 millones y la adquisición de una participación en el grupo Citic de China, uno de los grandes bancos del país asiático.

Por eso, la atención estaba puesta en las intervenciones de los accionistas, siempre variopintas. Ayer fueron 12 los que dieron el paso de salir al atril para criticar, alabar o preguntar detalles sobre la estrategia del segundo banco español. Dos accionistas coincidieron en su rechazo total a la remuneración del presidente y de los consejeros. Por ello, pidieron el voto en contra al primer punto del orden del día, donde se pedía la aprobación de las cuentas y las remuneraciones. Otros accionistas (algunos sindicalistas) también hablaron de sueldos, pero centrados en la plantilla y en la presión laboral. También pidieron una paga extra por los 150 años de la entidad.

Intervención encendida

Las intervenciones más encendidas fueron la de Gloria Mendiola y la de Carlos Pérez, que destacó que "entre el sueldo y la aportación al fondo de pensiones González ha recibido 19,73 millones de euros, es decir, 3.200 millones de las antiguas pesetas". En su opinión, estas retribuciones son propias de deportistas, "pero fuera del ámbito de la diversión, repudian a la sociedad contratos como éstos, que suponen una gran carga para los costes del banco". Este accionista pidió a Carlos Loring, presidente de la Comisión de Retribuciones, que explicara "por qué una persona puede valer tanto". Mendiola, que dijo estar "muy enfadada", pidió una censura "a estas retribuciones escandalosas".

González dedicó la mayor parte de su tiempo de respuesta a los accionistas a aclarar esta cuestión. La remuneración, que alcanza los casi 20 millones si se suma el salario, el bonus variable trienal y la aportación al plan de pensiones, "puede parecer alta", reconoció, y éticamente "discutible", aunque defendió que está en línea con las de otras grandes empresas, y se calcula "en función de los resultados, el trabajo y la creación de valor que pueden aportar". González se mostró dispuesto a explicar los sueldos en todas las juntas de accionistas, pero insistió en que eran "éticos y legales".

La petición de una paga extra para los trabajadores, solicitada por Comisiones Obreras (y concedida en el Santander), no tuvo éxito "porque la remuneración de la plantilla no se hace a corto plazo", dijo el presidente.

González unió el tema de la remuneración a la ética y, en su discurso, destacó "el compromiso de integridad exigible a todas las personas del grupo". Alabó el nuevo sistema de gobierno corporativo "que impulsa la integridad de toda la organización". También resaltó otra normativa interna, cumplimiento, que asegura que el BBVA sea escrupuloso con la ley. "Nos diferenciamos por los principios éticos", apuntó el presidente. Estas declaraciones se producen tres días después de que los consejeros procedentes del BBV hayan sido absueltos por los casos judiciales que provocaron su marcha del BBVA.

En cuanto al negocio, el presidente del banco destacó que en el mercado "surgen nuevas oportunidades y el BBVA puede aprovecharlas": "Tenemos un músculo financiero muy fuerte y capacidad para exportar nuestro modelo de negocio". Pero luego frenó expectativas, ya que indicó que "por el momento" el banco no tiene previsto acometer más compras en Estados Unidos. Respecto a China, González aclaró que es una apuesta "a 10 o 15 años, pero en un país que puede llegar a ser la primera economía del mundo".

Ricardo Lacasa, presidente de la Comisión de Auditoría, cesó por jubilación, al igual que Ángel Vilá (representante de Telefónica). Lacasa realizó una despedida emocionada recordando las generaciones de banqueros que ha conocido, tanto en el Banco Popular como en el BBVA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de marzo de 2007