El conflicto por la reforma de la Constitución pone en jaque a Ecuador

El Congreso de Ecuador no logró ayer zanjar la disputa que lo mantiene enfrentado con el Tribunal Electoral por la convocatoria de una consulta popular el próximo 15 de abril para elegir una Asamblea Constituyente. A primera hora de ayer, cuando el Parlamento se disponía a tratar el tema, ocho de los 57 diputados depuestos hace una semana por la máxima autoridad electoral, por oponerse al referéndum convocado por el presidente Rafael Correa, irrumpieron en el hemiciclo para impedir la ratificación de la consulta y todo acabó en una batalla campal. Dos de esos parlamentarios resultaron heridos leves, los otros desalojados y la sesión cancelada hasta el próximo martes. Durante la jornada se registraron otros incidentes, el más grave se produjo cuando un hombre tiroteó desde una motocicleta a un grupo de seguidores de los diputados depuestos, hiriendo a dos de ellos.

"Se acabó la democracia en Ecuador. Se ha constituido la dictadura en nuestro país. Rafael Correa es un asesino", profirieron los diputados conservadores expulsados por la policía de la sede del Congreso Nacional. Entre esos legisladores se hallaban varios del Partido Renovador Institucional de Acción Nacional (PRIAN) -el partido de Álvaro Noboa, rival electoral de Correa-, de Sociedad Patriótica (SP) -el partido del ex presidente Lucio Gutiérrez- y del histórico Partido Social Cristiano (PSC), todos férreos opositores al actual Gobierno.

Gloria Gallardo, legisladora del PRIAN, gritaba furiosa: "Estamos aquí para salvar la democracia, no por un cargo. Correa es un asesino. Nosotros estamos jugándonos la vida, bajo su responsabilidad. Estamos ante un Gobierno dictatorial, autoritario. Pero no vamos a ceder. Y si quieren sacarnos, nos van a sacar muertas". Pascual del Cioppo, diputado del PSC, enfatizó: "Correa se ha tomado todos los poderes del país: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Definitivamente, hoy se ha constituido la dictadura en Ecuador".

Correa responsabilizó a los diputados destituidos de sembrar el caos en la capital ecuatoriana con el único fin de salvar sus puestos. "Abusando de la miseria del pueblo contrataron gente en varias provincias para crear el caos", aseguró el presidente. Mientras, grupos indígenas, movimientos sociales, estudiantes y otros simpatizantes del Gobierno que defienden la reforma constitucional siguieron ayer tomando paulatinamente las calles de Quito y de otras ciudades del país. El presidente de la Asociación Indígena Ecuarunari, Humberto Cholango, la mayor de la sierra andina, declaró: "Aquí en Ecuador va a haber una rebelión por todo lo que está sucediendo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 13 de marzo de 2007.

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