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El BNG contrapone su política municipal al "ladrillo" del PP

Los nacionalistas aprueban por unanimidad un programa marco que da prioridad a las políti

Frente a las políticas del ladrillo y en defensa de las políticas sociales. Ese es el mensaje que formará parte del programa marco que servirá de base a la oferta electoral del BNG en las próximas elecciones municipales que ayer fue aprobado por unanimidad en el Consello Nacional celebrado en Santiago.

El BNG, que se ha propuesto extender su presencia municipal a partir de los comicios de mayo sobre la base argumental de la necesidad de estar en los ayuntamientos "para construir país", va a insistir durante la campaña en que "es imprescindible que [los municipios] muestren su disposición a cooperar entre sí y con la Xunta de Galicia", según explicó ayer el líder de los nacionalistas gallegos y vicepresidente del gobierno, Anxo Quintana.

El portavoz nacional del BNG subrayó su creencia en las virtudes de la colaboración institucional y "no en la estéril confrontación que todos los días propone el PP". Esa actitud, reprochó Quintana, sólo sirve a la formación política que preside Alberto Núñez Feijóo para tratar de disimular "su incapacidad", pero perjudica a los vecinos, que no desean esa confrontación. Lo que los ciudadanos quieren, subrayó, es cooperación entre la administración local y la Xunta.

El BNG, explicó el portavoz nacionalista, tratará de extender su papel en el ámbito político de la Xunta al mayor número posible de municipios. Y buscará pactos de gobierno municipales allí donde no existan mayorías, siempre a partir de acuerdos programáticos.

Para conseguirlo el mejor resultado posible, el programa electoral nacionalista trata de presentar al Bloque como una fuerza política "útil" cuya "honestidad" debe servir para acabar con la "dictadura del ladrillo y la especulación". Este es el motivo por el que los nacionalistas han centrado su programa en el desarrollo de políticas de creación de empleo, de promoción de viviendas protegidas, de medidas destinadas a fomentar la igualdad entre hombres y mujeres y de desarrollo rural.

Con ese programa el BNG busca alejarse "del barullo y del ruido del PP, un partido cada vez más inútil para la gente y el país", en palabras de Quintana. Que mezcla "ruido y silencio" a conveniencia. "Ruido", explicó, "cuando entra en la estrategia enloquecida de Acebes y Zaplana, y silencio sepulcral cuando se trata de sus concejales implicados en procesos especulativos y en un urbanismo al servicio de sólo unos pocos".

En respuesta a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que el jueves ratificó la existencia de la deuda que impide la privatización parcial de los terrenos de Navantia en Fene, Quintana lamentó que la citada empresa pública no recuerde nunca que de esas ayudas apenas una mínima parte fue a parar a Fene".

Quintana echó en falta que el Gobierno central, la SEPI y el presidente Zapatero tengan la misma actitud comprometida en este asunto que la que están demostrando con Delphi en Cádiz.

El BNG no puede aceptar esta situación. "Aunque ahora no vaya a ser posible, antes o después" la vuelta a la construcción de buques civiles "será la solución que salga a delante", concluyó Quintana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de marzo de 2007