Excelencia e independencia en la ciencia

El Consejo Europeo de Investigación nace con el compromiso de operar sin interferencias políticas

Excelencia e independencia fueron las dos palabras más oídas en las jornadas que sirvieron, en Berlín, para presentar formalmente el Consejo Europeo de Investigación, la nueva agencia para financiar la investigación básica. Unos 300 científicos y gestores asistieron, en un ambiente de optimismo e incluso excitación, la semana pasada a las sesiones, inauguradas por la canciller alemana Angela Merkel, en su papel de presidenta de turno de la Unión Europea.

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El optimismo se debía a que los europeos, incluidos los políticos, creen haber logrado, tras una gestación laboriosa, iniciar una nueva era en la investigación básica de ámbito europeo, crear algo que se distingue de la tradición hasta ahora dominante, porque surge de abajo, de la comunidad científica. Hasta los políticos -europeos y de los países miembros- aseguran estar incluso contentos de que no les dejen meter la cuchara.

"El Consejo Europeo de Investigación es una verdadera Copa de Campeones", aseguró el comisario europeo de investigación, Janez Potocnik. "La excelencia será su único criterio". El ERC, como se le conoce por sus siglas en inglés, forma parte del VII Programa Marco de I+D y es la herramienta en la que se depositan grandes esperanzas para hacer de Europa un líder en ciencia y tecnología, al paliar la fragmentación y duplicación de esfuerzos que tanta ventaja da a EE UU.

Tres factores destacan en el ERC, aseguró la ministra alemana de Educación y Ciencia, Annette Schavan: la autonomía e independencia de la institución, la posibilidad de identificar y premiar a los investigadores que mayor talento muestren, sin atender a cuotas por países, y que es la primera vez que la investigación básica dispone de una base para desarrollarse. "Las personas creativas tendrán la posibilidad de explorar ideas que den lugar a nuevos productos, servicios y procedimientos. La cadena de valor incluye ahora la investigación básica como clave para la prosperidad futura", aseguró.

Uno de los políticos que más han luchado por la independencia del ERC es la eurodiputada Angelika Niebler y en Berlín reconoció que en Europa no existe todavía una comunidad de investigadores pero que el ERC supone un hito en el camino. "El ERC no es otra agencia europea más", recordó, "es un asunto de los científicos y de nadie más, en el que los políticos y la Comisión no pueden intervenir". Niebler aseguró que el Parlamento vigilará la transparencia del ERC y comentó que sólo se destinará el 5% de los fondos a la administración.

El presidente del Comité Científico del ERC es el griego Fotis Kafatos, la cara hasta ahora del nuevo organismo. A este biólogo molecular no le dolieron prendas en reconocer la labor de Potocnik para su creación -"no sólo prometió sino que cumplió"- y en valorar positivamente el presupuesto del que va a disponer en los próximos siete años, los de vigencia del programa marco. En 2007 van a ser 300 millones de euros, que aumentarán progresivamente hasta 1.500 millones en 2013, equivalente como media al 0,7% del presupuesto total europeo. Kafatos se mostró muy seguro del modelo elegido: "No se trata de si va a ser un éxito o no, sino de lo deprisa que lo conseguirá".

"Estamos cruzando las fronteras nacionales con el ERC", aseguró Angela Merkel en su intervención ante los centenares de asistentes. La política alemana, que es física, reconoció que Europa no va a alcanzar los objetivos de Lisboa (convertirse en 2010 en la sociedad basada en el conocimiento más avanzada del mundo y destinar un 3% de su PIB a investigación y desarrollo), pero señaló que nada se puede alcanzar si no se fijan objetivos. Comentó que la experiencia alemana con el Deutsche Forschungsgemeinschaft (DFG) ha permitido contribuir a la creación del ERC y también aseguró que vigilarán su independencia y su compromiso con la excelencia.

"Los científicos tienen que ser libres, no se les puede obligar a que obtengan resultados", añadió Merkel. "No disponemos de suficientes científicos e ingenieros para alcanzar los objetivos, tenemos que motivar a los buenos investigadores a que vengan o vuelvan a Europa". También recordó que el ERC no puede ser una nube de excelencia flotando sobre lo demás ni puede crear por sí mismo un ambiente investigador en Europa, sino que debe conectarse con el resto, especialmente con el sector privado.

De pilotar el DFG procede Ernst-Ludwig Winnacker, el primer secretario general del ERC. "La transparencia, la calidad y la excelencia están muy relacionados", comentó, refiriéndose al hecho de que se van a hacer públicos los integrantes de los paneles que juzgarán las propuestas de financiación, de las que esperan unas 3.000 en esta primera convocatoria para investigadores jóvenes. Carlos Martínez, presidente del CSIC, es el único científico español que preside uno de estos paneles.

El investigador deberá de tener una institución que le acoja y permanecer en ella al menos dos de los cinco años que duran los proyectos, aclara Oscar Marín, miembro del consejo científico. "Luego se puede ir con su dinero debajo del brazo a otra institución y eso es importante para incrementar la competencia entre ellas. Eso se ha discutido mucho pero hemos creído que debemos de pedirlo para evitar que países que pueden generar un montón de solicitudes, como China y la India, inunden el sistema".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de marzo de 2007.

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