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Los afectados creen que Educación debió actuar antes

El consejero de Educación, Luis Peral, se reunió ayer por la tarde durante más de dos horas con 16 padres de los alumnos de la guardería El borreguito Azul (San Blas), cerrada cautelarmente por la Consejería Educación e investigada por el fiscal.

A la salida del encuentro, la portavoz de los afectados, Sonia Sánchez, aseguró que Educación "podía haber actuado antes o haber interceptado" las imágenes de los hechos que en diciembre le mostró Tele 5 y que fueron emitidas la semana pasada. "Esperemos que esto siente un precedente y no haya que esperar como mínimo 60 días para que actúen las autoridades", advirtió.

El consejero se mostró "arrepentido" por no haber pedido a la cadena una copia del vídeo que recoge los supuestos malos tratos como condición previa para conceder la entrevista, y anunció su disposición a pedir disculpas a los padres. Tanto él como el defensor del Menor, Arturo Canalda, vieron las imágenes en diciembre, dos meses antes de su emisión, pero no lo comunicaron a los familiares. Ambos sostienen que solicitaron el video a Tele 5 para llevarla a la fiscalía. La cadena lo niega.

Vigilancia con 'webcam'

La Consejería dispone de "plazas suficientes" para los escolares en diferentes centros del distrito de San Blas. Los padres plantearon otras posibles soluciones al consejero, como que la Comunidad busque un gestor que se ocupe del centro denunciado o la instalación de cámaras web en la escuela infantil para poder vigilar a los niños desde su lugar de trabajo o desde sus casas. Peral les prometió que estudiará ambas opciones.

Sonia Sánchez dijo que los afectados habían entregado sus peticiones mediante "54 cartas" (de todos menos uno), en las que piden que los niños sean reubicados juntos. Los familiares aún no han decidido si emprenderán acciones legales contra el centro. Según Sánchez, "dos padres están de acuerdo con las técnicas de El borreguito azul".

Uno de ellos manifestó a Europa Press que es contrario "al linchamiento popular". El familiar defiende la presunción de inocencia de las gestoras de la guardería y asegura que hay "otras diez familias" que "piensan de la misma forma". Su hija se encuentra entre los niños "problemáticos" a la hora de comer.

El padre discrepante pide también un análisis exhaustivo de "la totalidad de los metros de cinta grabados sin cortes ni montajes. Así, con el resultado de estas averiguaciones procederemos en consecuencia", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de marzo de 2007