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Calatrava exige "un mínimo" de tres millones si no se derriba la conexión con su pasarela

El Juzgado de lo Mercantil admite la demanda, que denuncia la "mutilación" de su obra

El arquitecto Santiago Calatrava reclama "una cantidad mínima" de tres millones de euros de indemnización por la conexión realizada sin su permiso entre su puente peatonal y el complejo de Uribitarte, diseñado por Arata Isozaki. En la demanda, admitida ayer a trámite por un juzgado, renuncia a esta cantidad si se restituye la pasarela a su estado original y se le abonan "un mínimo" de 250.000 euros por daños morales. A diferencia de lo que afirmó el miércoles el arquitecto japonés, Calatrava asegura que la nueva obra "no responde a ninguna necesidad real de los ciudadanos de Bilbao".

La denuncia fue presentada el martes por el equipo del arquitecto valenciano al rechazar, invocando el derecho a la propiedad intelectual, el paso elevado que enlaza su pasarela peatonal -que cruza la Ría desde el Campo Volantín- con la gran escalinata que recorre el complejo arquitectónico de Uribitarte y conecta con el Ensanche. En ese nuevo espacio urbano, diseñado por el japonés Arata Isozaki, se están construyendo dos torres de 82 metros de altura y otros siete edificios y pasajes comerciales. Dos días después, el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao ha admitido a trámite la denuncia.

Calatrava, que la dirige contra el Ayuntamiento de Bilbao y las dos empresas constructoras de la conexión, considera que la conexión hecha "vulnera sus derechos". Invoca concretamente el artículo 14.4 de la Ley de Propiedad Intelectual, que faculta al autor a "exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación".

"Obra de arte"

El arquitecto valenciano expresa que es "también artista" y destaca los más de 20 galardones internacionales recibidos como muestra de "su reconocimiento y valía". Argumenta que el puente, bautizado Zubi-zuri, "es una auténtica obra de arte" y que la ley citada avala "que sea respetada en su integridad".

En contra de lo afirmado el miércoles por Isozaki, quien indicó que su paso elevado de 60 metros es necesario para enlazar directamente el tablero de la pasarela con la plaza de Uribitarte, el demandante sostiene que la conexión "no responde a ninguna necesidad real de los ciudadanos". A su juicio, la pasarela tiene "unos accesos perfectos y accesibles tanto por escalera como por rampa", dice, en contra de la percepción de muchos usuarios, que se quejaban de la inexistencia de una conexión que salvara el desnivel entre el paseo de la Ría, donde termina el puente, y Uribitarte.

La denuncia alega igualmente un "enorme daño moral" para el arquitecto valenciano, al afirmar que "jamás en su carrera profesional se ha encontrado ante una falta de respeto semejante". Agrega que, sin haber sido consultado, su obra ha sido "alterada" y "mutilada" con lo que califica de "añadido". La denuncia exige que el Ayuntamiento y las constructoras restituyan su obra a su estado original, con la "consiguiente eliminación" del empalme de Isozaki y la recolocación de la barandilla cortada para hacer la conexión. A ello añade la reclamación de una indemnización por daños morales por "un mínimo de 250.000 euros".

En el caso de que el juzgado considerara inviable derribar lo construido, solicita que se condene al Ayuntamiento y las constructoras por vulneración "del derecho moral" de Calatrava a la integridad de su obra, y que se le indemnice por daños morales con una "cantidad mínima" de tres millones de euros.

El arquitecto valenciano pide también, en los dos supuestos, que la sentencia se publique en dos periódicos de máxima difusión nacional, otros dos principales diarios del País Vasco y en dos revistas especializadas en arquitectura, una nacional y otra internacional.

El consistorio bilbaíno y las dos constructoras (Vizcaína de Edificaciones y Lariam 95) tienen ahora un plazo de 20 días hábiles para contestarla. Además, pueden recurrir la admisión a trámite de la demanda en cinco días.

Los problemas en el aeropuerto de Loiu

Santiago Calatrava ha ejecutado tres obras en Euskadi: además de la pasarela de Bilbao, otro puente en Ondarroa y la más importante, la terminal del aeropuerto de Loiu, que fue abierta en noviembre de 2000.

Como ocurrió con la pasarela de Bilbao -sus losetas de cristal, totalmente inapropiadas para una climatología como la Euskadi, han originado un sinfín de caídas-, los problemas de funcionalidad se han sucedido en el aeropuerto. Goteras en el acceso desde el aparcamiento a la terminal, corrientes de aire en esta zona (no estaba cerrada en su integridad) y especialmente el área de espera de llegadas, sin ninguna protección, lo que causa grandes incomodidades durante la época de lluvias y frío.

Calatrava se ha mostrado reacio a realizar cambios en la terminal, pese a las continuas reclamaciones de AENA, el ente que gestiona los aeropuertos. El Congreso de los Diputados aprobó en octubre de 2005 una proposición en la que se pedían reformas para aumentar la calidad de los servicios de la terminal.

Al final, seis años después de la apertura del aeropuerto, Calatrava ha accedido a hacer los cambios con la condición de diseñar él la reforma, que costará 3,3 millones de euros. Entre otros trabajos, se cerrará la actual zona de espera de las llegadas. La intención es que las obras arranquen en julio y concluyan en 2008.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007

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