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Los problemas de las infraestructuras

La visita no satisface ni a los socios de Montilla

La visita de José Luis Rodríguez Zapatero y sus "inconcreciones" sobre el futuro del aeropuerto de El Prat sólo consiguieron el aplauso de los socialistas catalanes. Ni siquiera los socios del tripartito -Esquerra Republicana e Iniciativa- vieron satisfechas sus expectativas e incluso el consejero de Gobernación, Joan Puigcercós, se atrevió con duras críticas. La oposición -CiU y el PP- fueron los más beligerantes. Frente a la visita "histórica" como la definió el PSC, en el resto de los partidos hubo unanimidad en los adjetivos: "Decepcionante y preocupante", dijo ERC; "oportunidad perdida", a juicio de CiU; "visita típica", en opinión del PP, e "inconcreta" según ICV.

La reacción menos esperada fue la del republicano Puigcercós, dada su condición de miembro del Gabinete que preside José Montilla. El consejero de Gobernación instó a Zapatero a cambiar el modelo centralizado de gestión de AENA para que la Generalitat pueda tener más capacidad de decisión sobre las instalaciones aeroportuarias. No obstante, se mostró un tanto escéptico sobre la consecución de este objetivo: "Me temo que la trampa que nos quiere poner el Gobierno español es la privatización de una parte de AENA".

Su compañero de filas Joan Ridao fue más rotundo en sus manifestaciones y se quejó principalmente de la inconcreción del presidente. "La visita ha sido decepcionante, tanto por su falta de compromiso con respecto a la adjudicación de la Terminal Sur como, sobre todo, por lo que respecta a la creación del consorcio para gestionar el aeropuerto", manifestó.

Más prudente se expresó el ecosocialista Jaume Bosch, quien apeló a poner en marcha cuanto antes una gestión compartida de El Prat con la participación de la Generalitat, ayuntamientos y la sociedad civil.

"Vagas promesas"

"Esperaba soluciones operativas tanto para Renfe como para el aeropuerto de El Prat en lugar de un bla, bla, bla. Tan sólo han sido vagas promesas", sostuvo el líder de CiU, Artur Mas, quien consideró la presencia del presidente del Gobierno una "oportunidad perdida". "Esperaba mucho más", sentenció.

El popular Francesc Vendrell, en su habitual tono jocoso, afirmó: "Ha sido una visita típica, de aquellas de hacerse la foto, hacer promesas y marcharse rápidamente a ver quién es el siguiente al que engaña. Se podía haber ahorrado el viaje y los contribuyentes catalanes, la gasolina del avión".

El diputado del PSC Roberto Labandera calificó de "histórica" la visita de Zapatero y cargó, en un habitual guión, contra el PP y CiU por la "crónica" falta de inversiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007