Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
INFORME DEL MANDO MILITAR EN HERAT EN ABRIL DE 2006 | Las Fuerzas Armadas en Afganistán

"Sería conveniente dotar a todos los vehículos de inhibidores"

"El inhibidor es eficaz únicamente para el vehículo que lo lleva instalado, ya que su radio de acción es entre XX y XX metros. Actualmente sólo hay 10 inhibidores: tres por sección y el del jefe de la compañía. El hecho de no tener instalados inhibidores en todos los vehículos, sumado a los intervalos entre éstos, se traduce en una desprotección de la sección ante RCIED [artefactos explosivos improvisados activados mediante mando a distancia]. Sería conveniente dotar a todos los vehículos de la compañía de inhibidores ya que, de hecho, todos tienen la preinstalación". El párrafo pertenece a un informe firmado, en abril de 2006, por el responsable de la Compañía de Reacción Rápida (QRC) del contingente español en Herat, del que sólo se han omitido, por razones de seguridad, los metros del radio de acción de los inhibidores.

El informe demuestra que el responsable militar sobre el terreno no creía que el procedimiento operativo expuesto por Defensa tras la muerte del Idoia Rodríguez (el BMR alcanzado por la explosión estaba protegido por los inhibidores de los blindados que circulaban inmediatamente delante y detrás) fuera suficiente y reclamaba su instalación en la totalidad de los vehículos de su compañía. Y también deja en evidencia que, pese a haber transcurrido casi un año, aún no se ha atendido su demanda de instalar inhibidores en todos los vehículos, ya que el BMR siniestrado carecía de él.

Si, como señala el informe preliminar difundido por el Ministerio de Defensa, el dispositivo de la mina que mató a Idoia se activó por presión y no por mando a distancia, la carencia de inhibidores no habrá tenido mayores consecuencias, pero eso no significa que no sea necesario suplir cuanto antes esta carencia, pues las tropas españolas han sido atacadas con artefactos activados a distancia.

Las fuentes consultadas señalan la complejidad de adquirir e instalar este tipo de equipos, sin que perturben las comunicaciones de los vehículos, y reconocen que, con frecuencia, los trámites burocráticos prolongan en exceso el proceso de adquisición.

Llama la atención que las carencias que el mando militar subrayaba hace casi un año no se referían a grandes sistemas, como blindados o helicópteros, sino a equipos de uso individual, como gafas de visión nocturna.

Y también se quejaba de falta de suficiente personal. "La ejecución de las misiones", escribía, "exige muchas horas seguidas de conducción (unas 10 horas de media por día), por lo que es necesario llevar más de un conductor por vehículo para poder hacer relevos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de febrero de 2007