El Ayuntamiento de Bilbao será el cuarto copropietario del nuevo San Mamés

El Ayuntamiento de Bilbao se unirá a la Diputación de Vizcaya, la BBK y el Athletic como copropietario del nuevo estadio de San Mamés. Su participación en la propiedad no será mediante la aportación de dinero o terrenos, como los otros socios, sino renunciando a cobrar las licencias y las tasas de construcción del campo, en un porcentaje aún no determinado. La intención del alcalde, Iñaki Azkuna, es que no se cobre nada, lo que supondría unos 18 millones de euros, que garantizaría un 10% del accionariado de la sociedad San Mamés Barria. Pero esta decisión será tomada por todos los grupos municipales, según se acordó en el pleno municipal de ayer.

La entrada en el accionariado de la sociedad a través de la exención de licencias había sido consensuada entre Azkuna y el diputado general, José Luis Bilbao, principal promotor del proyecto, que supone la renuncia del club a ser el único dueño de San Mamés a cambio de garantizar la financiación del nuevo estadio, cuyo coste se calcula en 180 millones de euros. La Diputación, que aún no ha recibido la comunicación oficial del consistorio, aplaudió su entrada. "Cuantas más instituciones estén implicadas, mejor", dijo un portavoz.

Fue el propio Azkuna quien lo anunció, por sorpresa, al debatirse una moción del PP que instaba a la implicación del Gobierno vasco en el proyecto. "Dar una subvención a fondo perdido me cuesta mucho, porque hay gente que podría no entenderlo", afirmó el alcalde para justificar la entrada mediante la exención de las tasas. La propuesta de ser copropietario del nuevo San Mamés y pedir la contribución del Gobierno fue aprobada por todos los grupos, salvo el PSE, que se abstuvo al exigir "transparencia" en la construcción del recinto y que se garanticen otros usos.

Denuncia de Calatrava

Azkuna se refirió, al término del pleno, a la intención del arquitecto Santiago Calatrava -autor de la pasarela peatonal Zubi Zuri- de querellarse contra el Ayuntamiento por autorizar su conexión directa con el complejo de arquitectónico diseñado por el japonés Arata Isozaki en Uribitarte. Calatrava considera que el empalme elevado hecho con su pasarela "atenta contra la propiedad intelectual" y vulnera su "diseño original". El alcalde replicó que, si la demanda se tramita, el Ayuntamiento denunciará su vez a Calatrava por las numerosas caídas que se han registrado debido al piso deslizante de la pasarela y constante rotura de las losetas de vidrio de su tablero.

Remarcó que el consistorio es su "legítimo propietario". "Estaríamos buenos si no pudiéramos, sin el permiso de Calatrava, quitar el puente si el Ayuntamiento se lo plantea dentro de 20 años". Azkuna advirtió de que si el arquitecto valenciano persiste en su actitud, el consistorio "se verá en los tribunales" con él, y se mostró hastiado de la "dictadura del señor Calatrava".

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