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El chimpancé usaba cascanueces hace 4.300 años, sin imitar a los humanos

El arqueólogo Julio Mercader halla pruebas de una Edad de Piedra de los grandes simios

Los chimpancés también han tenido su Edad de Piedra, una era que en los humanos se alargó millones de años y durante la cual desarrollaron el uso de las piedras como herramientas. El arqueólogo español Julio Mercader y otros científicos han confirmado que el uso de cascanueces se remonta en los chimpancés a al menos 4.300 años, la antigüedad del yacimiento que han estudiado en Costa de Marfil. El estudio representa la única evidencia cultural antigua de los grandes simios hallada hasta la fecha y confirma que éstos también tienen historia.

Si algunos chimpancés llevan miles de año cascando nueces para alimentarse, con una tecnología perfectamente conocida en arqueología, llamada de percusión, la conclusión ineludible es que se trata de una práctica cultural: la tecnología está fijada y se transmite de una generación a otra. Es lo que sospechaban Julio Mercader y sus colegas cuando en 2002 publicaron el primer estudio de un yacimiento de chimpancés. Sin embargo, aquel yacimiento, que era muy similar al actual, sólo alcanzaba los 400 años de antigüedad, mientras que el actual tiene 4.300 años. Corresponde a una época en la que no había poblaciones estables de humanos en la zona que los chimpancés pudieran imitar, según las conclusiones que acaban de publicar en la revista científica PNAS.

En 2002 Mercader (Almería, 1966) trabajaba en la Universidad George Washington (EE UU). Un año después fue fichado por la Universidad de Calgary y un programa canadiense federal y allí sigue. En conversación telefónica, reconoce que tiene unas condiciones excelentes de trabajo y está entusiasmado con él, a pesar de que la situación de Costa de Marfil hace difícil trabajar allí.

El yacimiento estudiado es el de Noulo, en el parque nacional Tai, donde los científicos, de Canadá, Estados Unidos, y Reino Unido, coliderados por el alemán Christophe Boesch, encontraron 206 piedras (junto a multitud de lascas). Las piedras eran en su mayor parte mayores que las que utilizaron los humanos para el mismo fin, un indicio más de que habían sido utilizadas por los chimpancés para cascar nueces a lo largo de más de 2.000 años. Las rocas proceden de afloramientos locales (con preferencia por los graníticos) y constituían los martillos que usaban sobre tocones de árbol u otras rocas, cogiéndolos con las dos manos, con un movimiento de arriba abajo, para golpear los frutos secos.

Cascar una nuez sin destruirla, de forma que sirva de alimento, no es nada fácil, recuerda Mercader. "Algunas de las nueces necesitan para partirse una fuerza de compresión de más de mil kilogramos, no es una técnica simple". Por eso se considera una tecnología.

Los martillos se abandonaban cuando ya estaban gastados y en ellos los arqueólogos han encontrado no sólo las huellas del uso que se les dio sino también restos de algunas nueces que forman parte de la dieta habitual de los chimpancés y no de la de los humanos.

Esta tecnología es inmediatamente anterior en la historia humana a la talla de las piedras, que empezó hace más de dos millones de años, y las crías de chimpancé actuales tardan siete años en dominarla. "Nunca se ha observado que los chimpancés tallen piedras en el ámbito natural, aunque en algunos experimentos en cautividad han aprendido", explica Mercader. Se trata de la misma especie de chimpancé que la actual, aclara el científico español, quien recuerda que hace año y medio se hizo público el primer estudio de un fósil de chimpancé, de hace medio millón de años, encontrado en Kenia, y tampoco había diferencia con los actuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de febrero de 2007