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CARTAS AL DIRECTOR

La Protectora de Animales de Palencia

Vaya por delante mi admiración hacia Rosa Montero. Es digno de alabar su trayectoria en defensa de los derechos humanos y de los animales.

Sin embargo, creo que con la columna Ay del 6 de febrero, se ha dejado llevar por los sentimientos y la denuncia que hace sobre la Asociación Protectora de los Animales de Palencia es injusta. Todo se remonta al año 2005, en el que cuatro miembros de la Asociación no estaban de acuerdo con la gestión realizada por el presidente Julián Villalba, y al no conseguir sustituir al presidente mediante las elecciones democráticas en asamblea general, optaron por la denuncia por intrusismo al Colegio de Veterinarios. Sin embargo, el Juzgado de Instrucción número 6 de Palencia decidió archivar la denuncia presentada por el Colegio Oficial de Veterinarios, ya que el Juzgado considera que el sacrificio de perros por parte de Julián Villalba solamente se lleva a efecto de forma esporádica y en caso de "urgente necesidad".

Las pruebas practicadas por el Juzgado tras el recurso presentado por el Colegio de Veterinarios han constatado que la Protectora de Animales paga los costes de los servicios veterinarios, ya que es habitual la intervención de clínicas veterinarias en la gestión diaria de la asociación. En definitiva: es causa juzgada y sobreseída. Con respecto a las actuales instalaciones, si bien no son lo mejor, me consta que la limpieza y cuidados que se realizan a diario cumplen sobradamente. En la actualidad, el Ayuntamiento de Palencia ha dispuesto de unos terrenos para la creación de las nuevas instalaciones y que el proyecto es, hoy día, una realidad. "Yo no sé que está ocurriendo en Palencia", dice Rosa Montero. Yo doy mi modesta versión, pero creo que hacer uso de un medio de tanta repercusión como es EL PAÍS, si no se han escuchado todas las versiones, no se pueden emitir juicios, y se puede hacer un daño irreparable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de febrero de 2007