Reportaje:SIGNOS

La tierra de los dibujos emigrantes

La falta de una industria editorial fomenta la marcha de autores de cómics andaluces

Carlos Pacheco (San Roque, Cádiz, 1961) cumple sus sueños en cada jornada laboral. Desde que descubrió sus dotes para la creación y el dibujo siempre deseó trabajar algún día para las grandes firmas de los cómics que había leído durante su infancia y adolescencia. Ahora es el autor de Superman, unas historias que recorren el mundo cada día. A otros dibujantes andaluces les bastaría con poder vivir de sus obras. Para hacer realidad ese objetivo, muchos han tenido que emigrar por la ausencia de una industria editorial del tebeo en Andalucía. Una falta de apuesta que contrasta con la importancia en calidad y cantidad de autores de la comunidad.

La compañía estadounidense DC llamó a Pacheco el año pasado para dibujar en exclusiva las nuevas aventuras de Superman en pleno apogeo, con la demanda efervescente que traía el estreno de la nueva película del héroe de la capa roja. Detrás de él, el respaldo de una trayectoria envidiable en Marvel y DC con el encargo de dar contenido a las viñetas de personajes que han marcado un hito en la historia del cómic. "Cuando yo empecé, fui una excepción porque no había costumbre de contratar a autores no anglosajones para los personajes de mayor calibre", recuerda el dibujante. Los trazos y los colores del superhéroe han salido de manos gaditanas, de las de Pacheco y de las del entintador algecireño Jesús Merino.

Para muchos, Pacheco es un símbolo. Un autor andaluz de gran prestigio que para triunfar ha tenido que salir fuera. Aunque él no se siente una víctima de la emigración forzosa. "Yo nunca tuve la idea de quedarme en Andalucía. Mi objetivo era trabajar donde estoy. No ha sido un plan B al que he tenido que agarrarme para buscarme la vida", reconoce. Atraviesa el ecuador de su contrato con Superman y ya ha recibido el encargo de avanzar en su personaje de Arrowsmith.

Pero el éxito de Pacheco y otros escasos ejemplos contrastan con las dificultades que han encontrado otros autores, como Ángel Olivera. Su historia, como la de muchos, es la de argumentos rechazados, ideas nunca publicadas, guiones esperando en un cajón. "Hay editoriales que tratan de desanimarte", admite. Su hermano Ricardo, conocido como Fritz, ha conseguido ganarse la vida gracias al humor gráfico en prensa.

La importancia de Andalucía en el género se observa a grandes rasgos en las revistas más reconocidas como El Jueves, donde los autores de la comunidad son prácticamente mayoría, en un nivel sólo comparable con los catalanes. En esta revista, colabora Melchor Prats (Cádiz, 1974), más conocido como Mel, quien destaca el éxito individual de Carlos Pacheco o del granadino Juanjo Guarnido, triunfador en el mercado franco-belga.

A pesar de estas conquistas, en Andalucía sigue sin haber una apuesta empresarial que tire del cómic. "Hay cierta mentalidad empresarial que piensa que es más barato publicar material extranjero. A diferencia de en otros países, el cómic en España se considera algo infantil o juvenil, y no un producto para todos los públicos", destaca Mel.

Él será uno de los autores que mañana acudirá a una mesa redonda organizada en el Casino de Cádiz en torno a este debate, en el contexto de la exposición Antología del Cómic andaluz que está recorriendo la comunidad de la mano de Caja San Fernando. Ya ha pasado por Córdoba y Sevilla. En Cádiz permanecerá hasta el 15 de febrero. Y después se marchará a Granada con motivo de la celebración del Salón del Cómic. La exposición reúne las obras de medio centenar de autores andaluces. "Hemos querido reivindicar el cómic andaluz y sus autores como creadores de cultura, artistas, parte fundamental de la cultura contemporánea", defiende el coordinador de las jornadas y comisario de la exposición, Francisco Cerrejón.

La antología ha permitido descubrir, en su opinión, el alto número de autores de gran nivel y la importancia de Andalucía como potencia del tebeo, junto a la cuna barcelonesa. La pujanza de creatividad se ha encontrado con el muro de la insensibilidad empresarial. "El cómic no está reconocido. El culpable es el sector editorial. Hay muchas ayudas para libros y pocas para el cómic. Falta apoyo y reconocimiento institucional.. Por desgracia, Andalucía sigue siendo tierra de emigrantes para los autores", denuncia Cerrejón.

A las jornadas, además de creadores que firmarán obras suyas y realizarán sesiones de dibujo, asistirán tres editores, entre ellos, José Vicente Galadí, de la cordobesa Ariadna Editorial, una de las escasas apuestas andaluzas por el género, que presentará su revista Dosvecesbreve. También acudirán dos especialistas, Antonio Martín y Rafael Marín, quien no cree que pueda encontrarse una constante que defina al cómic andaluz. "Son un buen montón de dibujantes que han nacido en Andalucía pero cada uno tiene su línea", explica. Mel añade que el punto común de los autores de cómic andaluces es la emigración.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de febrero de 2007.