Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Oigo voces

La parte buena del calentamiento climático es que, si se precipita, nos perderemos unas cuantas cosas. Paso a enumerarlas.

Las voces de Acebes y Zaplana. La petición de pruebas del Holocausto por parte de Ahmadineyad. Las voces de Acebes y Zaplana. El sinvivir de la albóndiga mediática intentando encontrar Goma 2 aunque sea en el conejo de su madre. Las voces de Acebes y Zaplana. La asonada golpista no bélica pero sí inodora (de WC) de los refundadores del Estado de Derecho es el PP, SL. Las voces de Acebes y Zaplana. La envidia de Pe (sin ne) que siento, porque se está comiendo a Olivier Martínez, por fin ha llegado el hombre. Las voces de Acebes y Zaplana. Las apariciones de Lord Assimil fingiendo que es Aznar haciendo ver que habla idiomas y, lo que es peor, recitando en alemán, que está a punto. Las voces de Acebes y Zaplana. Los intentos por parte de Bush Jr. para demostrar que no cambia nada en Irak para que todo empeore, mientras se dispone a atacar Irán. Las voces de Acebes y Zaplana. Las invitaciones a los actos Sin Complejos suyos que sigue enviándome la FAES. Las voces de Acebes y Zaplana. Las películas de Renée Zellweger y las de Tom Cruise y, lo que aún sería peor, las películas con los dos dentro. Las voces de Acebes y Zaplana. La autocombustión de Woody Allen por exceso de utilización de talento: eso prefiero no verlo. Las voces de Acebes y Zaplana. Los anuncios de dodotis para niños astronautas y los de partidos de fútbol que me impiden leer los subtítulos en las películas y series que emite Digital +. Las voces de Acebes y Zaplana. La tortura a que nos somete el ejército de leguleyos contratados por el Partido Popular para que les avise de cualquier resquicio legal por el que puedan colar su legendaria mala baba, convertida por el rencor en sulfúrico que corroe la democracia española. Las voces de Acebes y Zaplana. La incapacidad de este Gobierno para albergar entre sus filas o entre sus asesores a alguien con la perspicacia necesaria para adivinar a qué extremos de cinismo puede llegar la infecta oposición, adelantarse y bloquearles con argumentos y acciones legales. Las voces de Acebes y Zaplana.

Reflejo de sus almas. De todas sus almas.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS