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Crónica:LA NUESTRA

Poesía, flamenco

- Actualidad. Esta semana, la actualidad en Canal 2 Andalucía ha sido José Manuel Caballero Bonald. El domingo, en El público, hubo un pequeño reportaje sobre la fiesta de su ochenta cumpleaños: se le vio con los amigos y luego, solo, en un paisaje bellísimo. El lunes estuvo en el programa de Miguel Ríos y fue implacable: como si los años hubieran destilado finalmente un resultado de la experiencia tan claro como el rechazo de todas las formas de la obediencia y la sumisión. En la fiesta de cumpleaños, Almudena Grandes dijo de él que era "en el buen sentido de la palabra, intransigente". En Buenas noches, bienvenidos, leyó un poema escalofriante, El registro, que evoca una experiencia suya de la guerra civil. "En todas las guerras", le dijo a Luis García Montero, "suceden las mismas atrocidades, y no tiene mucho sentido dedicarse a removerlas; lo que no tiene perdón de nada ni de nadie es lo que vino después, lo que duró tantísimos años, lo que todavía nos predican cada vez que nos hablan de obediencia y sumisión". Ahora, a Caballero Bonald las fuerzas del bien se le han echado encima a propósito de una guía didáctica de su obra hecha por la Fundación que lleva su nombre. Imagino que leerían el martes la información en este diario, donde decía que es verdad que él habla de ciertas cosas, más que con ironía, con desdén. Si me permiten un consejo, busquen el anterior libro de poesía de Caballero Bonald, Diario de Argónida. Argónida es Doñana, y las imágenes del poeta caminando por ese paisaje que ama y que vigila, vistas el lunes en el programa de Miguel Ríos, transmitían una tranquilidad que sólo puede deberse a eso tan difícil de estar medio en paz con uno mismo.

- Popular. El domingo me encuentro en Popular TV -la televisión de los obispos- una tertulia presidida por monseñor Cañizares en la que hablan mal de la gente y, de paso, del Estatuto de Andalucía. Se cebaron en la ideología de género: corrompida la mujer, corrompido Occidente; la lucha de géneros es la nueva forma de la lucha de clases, el triunfo de Maquiavelo. Y el argumento final, a cargo de Cañizares: la ideología de género lleva a la reducción de la persona a libertad de elección, y eso es la disolución de la persona misma, porque si la mujer es únicamente libertad de elegir, ¿dónde está Dios? El Estatuto de Andalucía consagra todos esos males, es hijo del laicismo, el hedonismo y el capitalismo consumista. Etcétera. Terminó pidiendo a las monjas de clausura que sigan rezando: ellas son la salvación del mundo.

- Flamenco. El libro del que se habló en El público fue Cristina Hoyos. Gracias a la vida, de Juan Manuel Suárez Japón, editado por la Fundación Lara. Me interesó mucho todo lo que se dijo sobre la vida que verdaderamente llevaba no hace tanto la gente que se dedica al flamenco: son historias que debieran conocerse mejor para que el público tuviera una imagen más fiel de ese gran mundo. Por cierto: hay nueva edición de un clásico sobre el tema, Luces y sombras del flamenco, con texto de Caballero Bonald y fotografías de Colita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007