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ELA refuerza su caja de resistencia para afrontar una "lucha más eficaz"

Las ayudas en caso de huelgas abarcarán de 708 a 1.417 euros al mes

El sindicato ELA ha aprobado aumentar la cuantía de las ayudas que paga a sus afiliados en caso de huelga a través de la caja de resistencia, para articular una "lucha más eficaz" cuando la vía del conflicto resulta "imprescindible" para responder a la "gravísima" precariedad laboral. El consejo nacional de la central fijó en 708 euros mensuales la ayuda básica, en 814 euros cuando el 35% de los convocados a una huelga estén afiliados a ELA, y una indemnización extraordinaria del 65% del salario neto con un tope de 1.417 euros.

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El responsable del área de Negociación Colectiva de la central nacionalista, Adolfo Muñoz, explicó en San Sebastián que la caja de resistencia, a la que se destina el 25% de la cuota de afiliación, supone un instrumento de apoyo al conflicto laboral, porque lo convierte en más eficaz.

En su opinión, los trabajadores están atravesando por una situación en la que disponen cada vez de menos instrumentos para dar respuesta a la "gravísima" situación del mercado de trabajo y su precariedad. "Estamos convencidos de que la patronal no quiere abordar una negociación colectiva en parámetros normales", y por esa razón es "necesario el conflicto y es necesario organizar a la gente para hacer frente a las gravísimas condiciones de trabajo que se están instalando en el mercado laboral".

En ese contexto, el Consejo Nacional de ELA aprobó en diciembre las nuevas ayudas para 2007, que se incrementan un 2,7%. El secretario general del sindicato, José Elorrieta, explicó que la indemnización básica queda fijada en 708 euros mensuales, mientras que la extraordinaria ascenderá al 65% del salario neto con un máximo de 1.417 euros mensuales. Elorrieta explicó que su organización ha fijado igualmente que la ayuda básica será, al menos, del 105% del salario mínimo interprofesional.

También aprobó algunos cambios de reglamento, entre los que destaca que cuando al menos el 35% de las personas convocadas a una huelga sean afiliadas a ELA se aplicará de forma automática una ayuda del 115% de la indemnización básica, lo que suponen 814 euros al mes.

Muñoz dejó muy claro que "los conflictos son necesarios. La patronal no quiere negociar los elementos de precariedad instalados en el mercado de trabajo y, como consecuencia, hay que organizar muy bien la negociación colectiva y dotarla de instrumentos que permitan a los trabajadores aguantar la conflictividad necesaria para cambiar esta tendencia". Para Muñoz, la caja de resistencia supone un instrumento "imprescindible" y más en un contexto en el que "la precariedad se está extendiendo".

Según recalcó unos minutos antes de dar comienzo a la reunión de representantes de todas las federaciones y uniones comarcales del sindicato que celebraron en San Sebastián, "el porcentaje de temporalidad en el Estado español es del 33,8% y una gran parte de esa temporalidad existe en fraude de ley". Y, sin embargo, "las administraciones laborales no hacen nada por perseguir ese fraude en la contratación" resaltó.

Los dirigentes de ELA declinaron ofrecer información sobre el uso dado a su caja de resistencia durante el año pasado.

Seis meses como afiliado

Amaia Muñoa, tesorera de la central, comentó que ciertos datos de la caja de resistencia no se hacen públicos para que no pierda fuerza. Aclaró que para tener derecho al cien por cien de las ayudas es necesario tener una antigüedad mínima de afiliación de seis meses. Si es inferior a este período, también existe un porcentaje de cobertura garantizado.

El principal gasto al que ha debido hacer frente la caja de resistencia de ELA fue el conflicto de la multinacional alemana Pferd Ruggeberg, ubicada en Vitoria y más conocida como Caballito. Fue la huelga más larga de Euskadi y la caja de resistencia tuvo que sostener las economías de casi cien familias durante los dos años y siete días que duró.

Muñoz reivindicó ayer el papel de la negociación colectiva como "el elemento básico que tiene el sindicalismo para hacer frente a la extensión de la precariedad", más allá de las reformas del mercado. Manifestó que no tiene ninguna confianza en que por medio de las reformas vayan a venir cambios estimables de la situación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de enero de 2007