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El tranvía de Bilbao cubre por sí solo el 60% de sus gastos de explotación

El pasado año sumó 2,9 millones de usuarios, un 4% más que en 2005

El tranvía de Bilbao, que en diciembre cumplió cuatro años, ha logrado un nivel de autofinanciación superior al 60% y para 2010 confía en cubrir casi el 100% de sus gastos de explotación, según afirmó ayer José Miguel Múgica, director general de Euskotran, la compañía pública que explota el medio de transporte. Sus responsables presentaron el balance del único tranvía que funciona en Euskadi, que el año pasado fue usado por 2,9 millones de usuarios, un 4% más que en 2005. Para este año se prevé otro aumento cercano al 5%.

Bilbao ha sido la primera localidad vasca en recuperar este medio de transporte, que para 2009 se pretende implantar en Vitoria. El Ayuntamiento de San Sebastián está estudiando su puesta en marcha. Las primeras unidades empezaron a circular en la capital vizcaína en diciembre de 2002 y ahora suma 12 estaciones, entre el Casco Viejo y Basurto.

Tras la escasa utilización que tuvo en su primer año, con un millón de usuarios, fundamentalmente porque se limitaba a cinco estaciones, este transporte se ha consolidado y el pasado año rebasó los 2,9 millones de viajeros, con una media diaria de casi 8.000 usuarios. Su mayor utilización ha permitido unos ingresos de explotación de 1,3 millones de euros y un nivel de financiación propia superior al 60%, aseguró el director general de Euskotran.

Este índice es superior al que registran la mayoría de los transportes públicos, que suelen rondar el 50% de cobertura de gastos, pero aún está lejos del metro de Bilbao, que tiene un 90%.

Múgica pronosticó que este año la autofinanciación llegará al 65% y que, cuando se alcancen los cinco millones de viajeros, cifra prevista para 2009, estará "cerca de la cobertura total" de los gastos de explotación.

El consejero delegado de Euskotran, Julián Eraso, aseguró que los cinco millones de viajeros se lograrán con la próxima ampliación del tranvía al barrio de Rekalde. El inicio de estas obras se ha fijado para el próximo verano para que el servicio esté disponible "a finales de 2008 o comienzos de 2009".

Tres nuevas paradas

Habrá tres nuevas paradas en un trazado que se amplía 1,3 kilómetros. Esta extensión es la primera fase del proyecto para crear un anillo en Bilbao, que llegaría al Casco Viejo tras pasar por los barrios de Irala, San Adrián y San Francisco.

Sobre la polémica creada en Rekalde, cuyos vecinos reclaman la llegada del metro en lugar del tranvía, Eraso apuntó que su proyecto "no descarta" que el suburbano se extienda en ese barrio.

Euskotran trabaja además en otros dos planes de implantación del tranvía, además de los previstos en Vitoria y San Sebastián. Se trata de la creación de una línea que sea también interurbana en el Alto Deba, que unirá Bergara con Mondragón, Aretxabaleta y Eskoriatza y con un ramal futuro hasta Oñati. Con ello, se quiere cubrir un servicio de ferrocarril que se cerró en 1967 y que unía Vitoria y Bergara.

El directivo de Euskotran señaló que el proyecto en el Alto Deba, ahora en fase de exposición pública, se halla pendiente del acuerdo con el Ayuntamiento de Bergara sobre el trazado, que tiene "un criterio diferente al que se pactó". Mostró su esperanza de que las obras comiencen en 2009. El otro proyecto es la conexión del municipio vizcaíno de Leioa con el campus de la Universidad del País Vasco, que "no tiene plazos ni fechas", admitió.

El balance del uso del tranvía en Bilbao ha confirmado que la mayoría de los pasajeros son estudiantes y trabajadores, en contra de la idea inicial de que se utilizaría más por motivos de ocio. La estación más transitada fue la de San Mamés, con 350.000 viajeros en todo el año, lo que se explica porque es una parada intermodal, donde confluyen las líneas de Cercanías de Renfe y el metro. "[El tranvía] está interiorizado por los bilbaínos, como el metro y el Guggenheim", proclamó Julián Eraso. Sobre los incidentes del pasado año, hubo 68 -se contabilizan también caídas de usuarios dentro de los vagones-, pero los responsables del servicio aseguraron que cada año "los índices de accidentabilidad se reducen un 50%".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de enero de 2007