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Entrevista:Conselleira de Educación | Laura Sánchez Piñón

"No me imagino al PP fuera del acuerdo para dar las clases en gallego"

Tras fracasar con el nuevo Estatuto de Autonomía, los tres partidos se enfrentan a un nuevo intento de acuerdo en el que también hablarán de identidad e idiomas. Laura Sánchez Piñón (Buenos Aires, 1954) negocia actualmente con las fuerzas políticas, los profesores y los padres de alumnos el decreto que regulará el uso del gallego y el castellano en las aulas. Esta catedrática de Genética no cree que pasar del laboratorio a un despacho en San Caetano le haya cambiado la vida. Argumenta que el trabajo es el mismo: escuchar muchas opiniones científicas e ingeniárselas para dar solución a los problemas con poco presupuesto.

Pregunta. Las subvenciones a los centros privados nacieron cuando los públicos no tenían plazas suficientes para atender el baby boom de los 60 y 70. ¿Tiene sentido mantener ahora esas ayudas?

"En Baleares, con gobiernos populares, al menos el 50% de las materias se deben dar en catalán"

"Implantaremos la lengua extranjera en toda la Educación Infantil antes de acabar la legislatura"

"Vamos a crear carreras en las que se consiga una doble titulación, por ejemplo, en Derecho y Economía"

"Tenemos un sistema público muy fuerte. La satisfacción de los padres es igual que en centros concertados"

Respuesta. Los conciertos con centros privados no han aumentado. Si el mapa de centros se mueve ahora, siempre se mueve hacia la creación de nuevos centros públicos, sobre todo en las áreas de crecimiento de las ciudades. Estamos dando servicio a las demandas, que crecen por el lado público. En el último año sólo se ha avanzado en la enseñanza privada concertada con nuevas unidades en educación especial, en la que Galicia necesita tener más servicio en toda la comunidad.

P. PSOE y BNG criticaban desde la oposición el elevado gasto del anterior Gobierno del PP en los centros privados. ¿Lo ha recortado usted?

R. Los conciertos prácticamente no se mueven, así que no ha habido un incremento, se mantiene la inversión.

R. ¿La inversión que ustedes criticaban?

P. Yo no recuerdo esa crítica. El porcentaje de financiación a la educación concertada en Galicia es de los más bajos de España y nuestra respuesta se concentra en unas plazas de escolarización que tienen una demanda específica. En el momento que igual no la tuvieran... El incremento de la inversión es mucho mayor en los centros públicos, porque tenemos más, porque tienen más aulas, porque crecemos en comedores, porque se ha implantado el acompañante en el transporte, porque se apuesta por la informática...

P. ¿Crece la confianza de los padres en la enseñanza pública?

R. Sí, mucho. Tenemos datos que revelan que en Galicia la satisfacción de los padres en los centros públicos y privados concertados es la misma, algo que a lo mejor no se produce en otras comunidades. En Galicia el sistema público es muy fuerte y muy satisfactorio y da una gran cohesión social. El 70% de los premios de excelencia y el 90% de los premios de bachillerato y formación profesional se concentran en centros públicos.

P. ¿Se extiende en Galicia el síndrome del profesor quemado?

R. La educación obligatoria se ha extendido hasta los 16 años y es un avance importantísimo, pero la adaptación a ese cambio no es fácil. Hay estudiantes que están en el sistema y van más lentos o tienen inquietudes menos intelectuales y más por una formación práctica. Tenemos una gran diversidad de alumnos y hay que atenderla. Necesitamos formar al profesorado sobre cómo atender a los alumnos y poner en valor su profesión. Nosotros acordamos el año pasado una subida salarial -histórica por el hecho de ser con todos los sindicatos- que coloca a Galicia entre las tres comunidades de España que mejor paga a sus profesores de enseñanza obligatoria. Y estábamos a la cola...

P. Y se le paga más por...

R. Por más. Se dignifica a los profesores y se les valora su actividad. El acuerdo salarial implica hacer labores de tutoría en aspectos como la atención a la diversidad, formación en idiomas y en nuevas tecnologías, atención a las bibliotecas y en autoformarse. Hay un compromiso para una mejor retribución -que se empieza a pagar ahora en 2007 y que crece hasta 2009- y para mejorar entre todos el sistema. Esto se va a notar. Los cambios en educación deben ser lentos. Hay que convencer a todos porque el sistema es de todos.

P. Los profesores pensarán que algo de culpa tienen los padres.

R. En los últimos 15 años se percibe un cambio social en el que la mujer se ha incorporado masivamente al trabajo, en el que hay distintos tipos de familias, en el que se produce una adolescencia precoz que se prolonga más en el tiempo y en el que hay muchos hogares con hijos únicos. Las familias necesitan ayuda para todo esto.

P. ¿Cómo puede ayudarles la Administración?

R. Los padres tienen que aprender a decir no, que es muy sano, y saber que la autoridad bien entendida tiene valor.

P. ¿Acabará normalizándose todo este cambio que tanto se nota en los colegios y en la moral de los profesores?

R. Es un cambio social y las familias son conscientes de que hay que tener valores y generar la idea de que la disciplina es buena.

P. La consellería negocia un nuevo decreto para elevar el porcentaje de asignaturas que se imparten en gallego. El actual establece que debe ser un tercio pero ustedes reconocen que no se cumple. ¿De qué sirve cambiarlo si no se logra hacer cumplir el vigente?

R. Hay que reforzar la enseñanza de las lenguas y del gallego en primer lugar. El decreto data de 1995, con una reforma en 1997, y ese es el que estamos aplicando. Pero ha habido un cambio sustancial en 2004, cuando las tres fuerzas políticas aprueban el Plan de Normalización Lingüística. Es un plan muy bueno y ambicioso, pero a nivel legislativo no hay un decreto que se adecue al plan. Desde que empezamos a gobernar nos comprometimos a hacerlo. Hemos hecho estudios comparados con otras comunidades que tienen dos lenguas, como el País Vasco, Cataluña, Valencia y Baleares, y con países como Canadá, hemos consultado con expertos de la comunidad y de fuera, con los profesores y directores, con padres... Podíamos haber redactado nuestro borrador y llevarlo al Consello da Xunta, que es el procedimiento habitual, pero dado que el Plan de Normalización se hizo por consenso y dado que en Galicia no hay ni habrá conflicto lingüístico, estamos negociando.

P. Pero sabe que el PP no quiere ni oír hablar de que se impartan más de la mitad de las asignaturas en gallego, como proponen ustedes. ¿Confía aún en convencerles?

R. Totalmente. Confío totalmente en el consenso, porque, por ejemplo, la legislación balear que fue aprobada por gobiernos del PP dice que al menos el 50% de las materias deben ser dadas en catalán. Y sobre todo porque el PP siempre ha defendido la lengua en este país y si queremos incorporarnos a Europa en un primer lugar esto para nosotros es un activo. No me imagino al PP al margen de este acuerdo, lo digo con el corazón. La lengua en este país no es motivo de conflicto y no lo será, y la enseñanza de las lenguas, que es un valor que nos pone en el primer lugar de Europa, no debería serlo tampoco.

P. ¿Cómo va a cambiar la enseñanza de las lenguas extranjeras en la que tantas carencias hay?

R. La enseñanza de idiomas debe empezar lo más temprano posible. Ahora por ley se empieza en tercero de Primaria, a los 8 años, aunque en Galicia hay 694 centros que tienen anticipación. La LOE establece que el año que viene se comenzará a enseñar en todos los centros desde primero de Primaria. Galicia apostará por llegar a la Educación Infantil. Antes de acabar la legislatura, tendremos implantada la lengua extranjera en toda la Educación Infantil. En la ESO la segunda lengua extranjera está como optativa pero seremos de las pocas comunidades autónomas en las que será obligatoria. El objetivo es que cuando un alumno termine la educación obligatoria domine el gallego y el castellano, tenga una competencia elevada en la primera lengua extranjera que haya elegido y conocimientos importantes de otra lengua. Esto conlleva programas de formación de profesorado y bolsas para estancias de alumnos en el extranjero.

P. Pretende elaborar una Ley Gallega de Universidades, ¿por qué necesita el país esa norma?

R. En cuanto esté la reforma de la LOU aprobada nos pondremos a trabajar. Nosotros tenemos tres universidades y necesitamos cohesionar y optimizar el sistema en el contexto del espacio europeo, dotándolo de una financiación acorde con las nuevas exigencias. Esa ley tendrá además el objetivo de poner en valor la investigación y la transferencia de conocimiento a la sociedad. El 70% de la investigación y de los recursos investigadores está en las universidades.

P. ¿Se suprimirán titulaciones que ahora están triplicadas?

R. Ahora, antes incluso de ponernos con la ley, tenemos que hacer la adaptación de las titulaciones al espacio europeo de educación superior y es una oportunidad para evitar duplicidades. No significa reducir, sino especializar.

P. ¿Cómo se especializaría?

R. Optar por la especialización significa, por ejemplo, que en Vigo no se estudie la misma Biología que en A Coruña o en Santiago, que los alumnos puedan crearse un currículo distinto. Hay carreras en las que se podría dar una doble titulación. Esto tiene una gran demanda en las universidades privadas, con estudios por ejemplo de Derecho y Economía combinados. Puede ser un camino muy importante para los lugares con pocos alumnos, en los que se haría más atractiva la titulación. También se puede optar por la especialización. El curso que viene se empezarán a adaptar las titulaciones, que tienen que estar listas en 2010.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de enero de 2007