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Stoiber dejará en septiembre la presidencia de la CSU de Baviera

La dimisión plantea dudas sobre el futuro de la gran coalición alemana

El primer ministro de Baviera y presidente de la Unión Socialcristiana (CSU), Edmund Stoiber, de 65 años, anunció ayer en Múnich la dimisión de sus cargos, que hará efectiva el próximo 30 de septiembre. La declaración de Stoiber ha desencadenado ya en las filas de la CSU una batalla por la presidencia del partido. El ministro del Interior de Baviera, Günther Beckstein, de 63 años, un duro, decidido defensor de la ley y el orden, cuenta con casi todas las papeletas para suceder a Stoiber como primer ministro.

Para la jefatura de la CSU ya han lanzado el guante el ministro bávaro de Economía, Erwin Huber, de 60 años, y el ministro federal de Agricultura y Consumo, Horst Seehofer, de 57 años. Seehofer reapareció ayer en Berlín en la inauguración de la feria agrícola Semana Verde, tras los días en que fue pasto de la prensa amarilla por una relación adúltera y el embarazo de su novia.

Ahora se abre un interrogante sobre la repercusión de la dimisión de Stoiber para el Gobierno de la gran coalición en Alemania. Stoiber es uno de los tres presidentes de partido que, junto con la canciller democristiana Angela Merkel (CDU) y el presidente socialdemócrata Kurt Beck (SPD), toma las decisiones y adopta acuerdos sobre las medidas de gobierno en Berlín. Políticos de todos los partidos se preguntan cómo será posible llevar adelante durante ocho meses una gestión con un Stoiber en precario que ya anunció su dimisión.

Para Merkel, la retirada del presidente del partido hermano bávaro Stoiber le quita un peso de encima. Stoiber era una auténtica pesadilla que con frecuencia torpedeaba acuerdos y amenazaba con oponerse, como ocurrió días atrás con la reforma del sistema sanitario.

Abordada por los periodistas en la feria agrícola, la canciller expresó su respeto por la decisión de Stoiber, del que dijo que dejará su impronta en Baviera con su política de "ordenadores y pantalones de cuero". Y añadió: "Le apoyaré con todas mis fuerzas porque he trabajado muy a gusto con él y lo continuaré haciendo".

13 años de primer ministro

Los acontecimientos se precipitaron. Apenas 24 horas después de haber conseguido un aplazamiento sobre su candidatura para las elecciones de 2008 hasta un congreso de la CSU en septiembre, Stoiber anunció ayer de forma sorprendente su dimisión tras más de 13 años como primer ministro de Baviera y haber ganado tres elecciones con más del 50% de los votos. En las de 2003 consiguió un 60,7% de votos y dos tercios de los escaños en la Asamblea de Múnich.

El desmoronamiento de Stoiber lo inició él mismo con su espantada en Berlín en octubre de 2005, cuando abandonó de mala manera y no aceptó el puesto de superministro de Economía, creado a su medida, en el Gobierno de gran coalición. La escapada de Stoiber y su retorno a Baviera le hundió en el desprestigio. A duras penas se recuperó, pero poco antes de las pasadas navidades, estalló el escándalo por el espionaje de la vida privada de una jefa de distrito que había iniciado una campaña para que las bases del partido decidiesen si Stoiber se presentaba o no como candidato de la CSU en la elección de 2008.

La pregunta del millón ayer en Berlín era la posible repercusión de la renuncia de Stoiber para la gran coalición. El presidente del SPD, el primer ministro del Palatinado Kurt Beck, declaró que nadie sabe lo que puede ocurrir hasta el 30 de septiembre, y nunca en la política alemana se ha visto una situación similar, como "una partida de ajedrez aplazada". Beck no ve en peligro la coalición, pero calificó la situación de "poco clara". "Tenemos unos meses difíciles por delante", dijo. El SPD pide elecciones anticipadas en Baviera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 2007