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Unió agradece la oferta de Zapatero de abrir el Gobierno a los nacionalistas

Unió vio ayer reafirmadas las tesis de su líder, Josep Antoni Duran Lleida, después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en una entrevista a este periódico, reafirmara su voluntad de abrir las puertas de un futuro Gobierno del PSOE a los nacionalistas, en especial a Convergència i Unió. "Las declaraciones de Zapatero coinciden con lo que Unió ya ha planteado. [La entrada de CiU] Debe ser un activo para Zapatero, que no quiere desaprovecharlo si tiene la oportunidad de formar gobierno. Seguro que este asunto estará en la agenda de las próximas generales", afirmó ayer el secretario general de los democristianos, Josep Maria Pelegrí, tras la reunión de la ejecutiva de Unió.

En su edición de ayer, EL PAÍS publicó la segunda parte de una entrevista con el presidente del Gobierno en la que no descarta que CiU tenga presencia en el Gobierno central. Aunque admite que este supuesto nunca ha sido analizado por el PSOE, señala: "No es un plan. Pero es algo razonable a valorar y a analizar". "Nadie debe anticipar un futuro", agrega, "porque por delante tenemos la convocatoria de unas elecciones generales, que serán en 2008. Pero tengo una buena disposición a la relación con CiU".

No obstante, Pelegrí precisó que la presencia de CiU en un futuro Ejecutivo de España no es un debate prioritario para la federación que va a concentrar, dijo, sus esfuerzos en las elecciones de mayo para continuar siendo "la primera fuerza municipalista" de Cataluña. El secretario general de los democristianos repetía así lo acordado la pasada semana por los dos máximos dirigentes de CiU, Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida, en el sentido de relegar cualquier análisis sobre esta cuestióºn al ámbito interno de cada partido y no públicamente, lo que ha reflejado diferencias de criterio entre convergentes y democristianos.

Mas y Duran, que han mantenido diversos contactos telefónicos en los últimos días, decidieron evitar al máximo la polifonía en sus discursos y mantener un contacto permanente para unificar criterios de actuación y estrategia de la federación nacionalista.

Los socialistas catalanes, por su parte, aplaudieron también las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero, y su portavoz, Miquel Iceta comentó que su partido no sería "ningún obstáculo" para que los nacionalistas catalanes se integraran en un futuro gobierno del PSOE: "Somos absolutamente partidarios de que el Gobierno de España tenga el máximo apoyo parlamentario posible y, por tanto, no sólo no seríamos ningún obstáculo, sino que nos parecería bien que se produjese tanto con CiU como con el PNV", señaló.

Sin embargo, Iceta no pudo más que criticar las últimas disonancias entre los dos socios de la federación nacionalista, pero sobre todo que CiU no clarifique si prefiere al PSOE o al Partido Popular como aliado. "CiU se está situando en una nueva etapa, obligada a revisar decisiones o actitudes, porque ahora ya no van al notario a decir que no pactarán con el PP, sino para repartirse los cargos en Tarragona", declaró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de enero de 2007