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Gallardón promueve 457 kilómetros de vías ciclistas a costa de quitar coches de las calles

El alcalde aprueba un plan director de los carriles y admite que no estará acabado hasta 2016

El Ayuntamiento se sumó ayer de manera oficial al reto ya iniciado hace tiempo por otras ciudades españolas y europeas de introducir la bicicleta como un modo más de transporte. Para ello, la Junta de Gobierno aprobó el plan director que marcará el diseño de los carriles bici en la ciudad. El objetivo, según anunció el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, es que en 2016, fecha en que Madrid espera ser ciudad olímpica, haya 457 kilómetros de vías. Según fuentes municipales, se abre ahora un proceso de participación ciudadana para diseñar los recorridos, siempre en detrimento de los coches.

A cinco meses de las elecciones municipales, Ruiz-Gallardón se compromete a quitar coches de las calles para ganar espacio para las bicicletas. El alcalde sigue el ejemplo de sus homólogos de Londres, París y Berlín, que han hecho una apuesta rotunda por este modo de transporte no contaminante. En España, Barcelona ya va por delante con 45.000 usuarios y un plan director consensuado por 60 colectivos. La oposición municipal (PSOE e IU) recibe con satisfacción la idea, pero teme que se trate "sólo" de un "lavado de imagen con vistas a la campaña electoral".

Ante la duda, Ruiz-Gallardón hizo ayer una declaración de intenciones y se comprometió a "convertir la bicicleta en un medio de transporte". "El plan propone adecuar la ciudad tanto mediante la creación de una red ciclista funcional y segura, a razón de 30 kilómetros de carriles reservados al año, como a través de la aprobación de una nueva normativa", dijo. En cifras, según los planes municipales, Madrid tendrá en 2016, 457 kilómetros de vías ciclistas, 274 en las calles de la capital y el resto mediante un anillo verde.

Cuatro áreas

Los técnicos que han desarrollado el proyecto, entre los que se encuentra Alfonso Sanz Alduán, artífice del carril-bici de San Sebastián, ha dividido la ciudad en cuatro áreas y han trazado unos ejes principales a partir de los que se comenzará a trabajar. "Pero el diseño definitivo será consensuado a través de los consejos territoriales", aclara Pilar Martínez, concejal de Urbanismo. "También se abre a partir del 1 de febrero, y hasta el 31 de marzo, un periodo de información y alegaciones en el que todo aquel que quiera puede aportar ideas".

Según los planes iniciales, Madrid se unirá de norte a sur desde el paseo de la Castellana hasta Entrevías y de este a oeste desde O'Donnell hasta la cuña de Latina. A partir de estos trazados, se dibujarán las conexiones entre barrios y con el anillo verde que rodea la ciudad y con el que construye la Comunidad de Madrid

Los criterios para arrancar espacio para la bicicleta parten de la idea de restárselo al coche. Las opciones que se contemplan son: ampliar las calles cuando sea posible, reducir el número de carriles para vehículos motorizados, eliminar un sentido de circulación, reducir la anchura de los carriles de algunas calles, reducir el espacio de aparcamiento, transformar el aparcamiento en batería en aparcamiento en línea, cambiar carriles-bus en carriles-bus-bici, remodelar el borde de las aceras y ganar espacios en zonas libres o zonas verdes.

Según un estudio realizado por el Ayuntamiento sobre la movilidad de los madrileños, se ha descubierto que el 40% de los desplazamientos en automóvil en el interior del municipio tiene menos de cinco kilómetros, distancia que considera "idónea" para desplazarse en bicicleta.

"Eso significa que hay 418.000 madrileños que son usuarios potenciales de la bicicleta", explica la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez.

Los expertos, además, han calculado que en bicicleta se puede alcanzar una velocidad media de 12 kilómetros por hora, que es un 33% superior a la de los automóviles en el interior del primer cinturón (9 kilómetros por hora), similar al autobús (14 kilómetros por hora) y ligeramente inferior al metro (que en una línea como la 2 tiene una velocidad de 16 kilómetros por hora).

En Madrid este medio de transporte rápido, económico, no contaminante y, por ello, altamente ecológico, es ahora sólo empleado en la actualidad en uno de cada mil desplazamientos por la ciudad, 20 veces menos que en París y Londres y 100 veces menos que en Berlín. Según los datos facilitados por la Asociación Pedalibre, cada día circulan por la ciudad 3.500 personas en bicicleta

Además de la construcción de carriles específicos, el plan director se plantea crear aparcamientos para bicicletas y la mejora de la "intermodalidad"; es decir, dar facilidades a los usuarios que quieran llevar sus bicicletas en los autobuses o en el metro -algo que sólo se puede hacer ahora en fin de semana-. El Ayuntamiento también se propone ayudar a las comunidades de vecinos que quieran construir aparcabicis en las edificaciones.

A todas estas medidas aprobadas ayer para desarrollar el uso de la bicicleta, se añaden campañas para fomentar los desplazamientos a los centros educativos o al trabajo; potenciar el préstamo de bicicletas y la educación vial en los colegios.

Óscar Iglesias, portavoz socialista municipal, cree que es necesario potenciar el uso de la bicicleta en Madrid. "Pero el PP no tiene ninguna credibilidad porque lleva 18 años gobernando en esta ciudad y no ha hecho nada por este modo de transporte". Y añadió: "Si el PSOE gobierna a partir del mes de mayo, haremos un plan de movilidad completo en el que se dará la importancia que tiene la bicicleta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de enero de 2007