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Helsinki no deja solos a sus mayores

Terttu Selin, de más de 70 años, es una finlandesa menuda y vigorosa, habladora y sonriente. Antes funcionaria bancaria, es pensionista desde hace 13 años. Ahora, con tiempo libre, visita a diario el Centro de Ocio de Riistavuori de la capital finlandesa. "Acudo al gimnasio cuatro veces por semana. Utilizo la sala de música y la biblioteca", dice.

Como Terttu, cerca de 300 finlandeses pensionistas utilizan el Centro de Ocio de Riistavuore cada día. Como éste, hay otros siete en Helsinki. Todos los mayores de 65 años en la ciudad tienen acceso libre a estos centros, y también los que están en paro. El almuerzo, subvencionado, cuesta 5,40 euros.

El Centro de Riistavuori está en una pacífica barriada de clase media rodeado de abedules y abetos. Ofrece desde terapias basadas en el concepto Snoezelen de entorno multisensorial, hasta proyectos artísticos coordinados con las universidades. "Se trata de dar medios para una rehabilitación física y espiritual", dice la subdirectora del centro, Tuija Dalhbergin.

"Es vital evitar que el bienestar de nuestros mayores se deteriore", dice la directora de los servicios de atención a la Tercera Edad, Arja Peiponen. "En un futuro cercano, los funcionarios de servicios sociales buscarán a los mayores marginados para integrarlos a nuestras actividades", dice.

Helsinki es hoy una de las ciudades europeas con mayor porcentaje -14 %- de mayores de 65 años. Esta cifra aumentará de forma dramática a partir de 2011.

"En Helsinki ninguna persona mayor debe temer quedarse sola. Estamos desarrollando una variedad de servicios, para que elijan el que más les satisfaga", asegura Peiponen.

La ciudad dedica 147 millones de euros para las prestaciones sociales de la Tercera Edad. Cuando un anciano no puede valerse por sí mismo, puede acogerse a los Centros de Asistencia, dónde puede vivir, recibir asistencia médica y fisioterapéutica las 24 horas. La ciudad cuenta con capacidad para 2.500 pacientes.

El Parlamento (Eduskunta) adoptó una ley para que los servicios sociales ayuden a quien cuide a un mayor. Los bonos de ayuda van de 300 a 1.249 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de enero de 2007