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EE UU bombardea el sur de Somalia para acabar con una célula de Al Qaeda

El Pentágono atribuye a la unidad terrorista los atentados de Nairobi y Tanzania de 1998

Un avión de combate AC-130 de Estados Unidos bombardeó en la noche del lunes una remota zona del sur de Somalia. El objetivo, según el Pentágono, era una célula de Al Qaeda responsable de los ataques contra las embajadas estadounidenses de Kenia y Tanzania en 1998 y que se escondía en la aldea de Hayo, muy próxima a la frontera keniana. El Gobierno provisional de Somalia apoyó la acción, que dijo haber autorizado. Es la primera intervención militar de EE UU en este país desde que en octubre de 1993 murieran 18 soldados norteamericanos en Mogadiscio.

El avión AC-130 que participó en el ataque de la noche del lunes despegó de la base estadounidense en Yibuti, y pertenece al comando de operaciones especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La información sobre el objetivo fue facilitada por la CIA (que patrulla el sur de Somalia con drones, aviones no tripulados) y por las tropas etíopes y kenianas desplegadas en la zona.

Fuentes del Pentágono revelaron ayer que las primeras informaciones sugieren que el ataque fue un éxito, aunque no pudieron precisar el número de muertos, que podrían ser más de 50.

La cadena de televisión norteamericana CBS fue la primera en informar del ataque. Según sus fuentes, el objetivo del mismo era Abu Talha al Sudani, un sudanés casado con una somalí que vive en ese país desde 1993, el año en que se produjo el ataque contra las tropas estadounidenses en las calles de Mogadiscio y que sirvió de argumento a la película Black Hawk derribado.

El espionaje norteamericano cree que Sudani es un experto en explosivos cercano a Osama Bin Laden. Más recientemente se le ha vinculado con Gouled Hasan Durad, jefe de Al Qaeda en Somalia. Durad es uno de los 14 presos "de gran valor" transferidos en septiembre de las cárceles secretas de la CIA de Europa a Guantánamo. También cree que se encontraban en la aldea de Hayo en el momento del ataque Fazul Abdulla Mohammed y Saleh Alí Saleh Nabhan, a los que Estados Unidos considera responsables de la financiación de los atentados de 1998 contra sus embajadas en Kenia y Tanzania.

Un portavoz del Gobierno provisional de Somalia dijo ayer que el ataque contaba con su autorización. "Hemos dado nuestro permiso para hacer algo más que ataques aéreos", afirmó Abdirizak Hasan, jefe de gabinete del primer ministro Alí Gedi. "Nuestra información es que ya no hay más Fazul", añadió.

En un segundo ataque aéreo, que tuvo lugar ayer en la misma zona del sur de Somalia, murieron una treintena de personas, según informaron los ancianos de una aldea próxima. El Pentágono ha negado su implicación, por lo que podría ser obra de la aviación etíope, que también participa en la persecución de los islamistas. El primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi, aseguró ayer que entre los fallecidos hay combatientes británicos. El viceprimer ministro somalí, Husein Mohammed Aideed, dijo en una entrevista televisiva que los militantes islamistas son financiados desde el Reino Unido. El Gobierno de Londres ha abierto una investigación al respecto, informa la agencia Efe

El Gobierno de EE UU ha estado implicado en los recientes acontecimientos de Somalia, aunque de forma más sutil. Hace seis meses financió a la llamada coalición de señores de la guerra laicos, que no era otra que la unión de todos los jefes bandoleros que habían acampado a sus anchas durante 15 años en Mogadiscio. El objetivo de Washington era frenar el avance de la milicia de la Unión de los Tribunales Islámicos, financiada en 2005 por comerciantes hartos de los abusos de los señores de la guerra, y que la CIA consideró siempre el caballo de Troya de Al Qaeda en África. El apoyo norteamericano fue el abrazo del oso y los islamistas se hicieron en junio con facilidad con el control de la capital.

'Señores de la guerra'

La Casa Blanca fomentó en diciembre la invasión de Somalia por parte de la vecina Etiopía, que acudió en auxilio del Gobierno provisional reconocido por la ONU. El vertiginoso avance etíope -que cuenta con carros de combate, helicópteros artillados y aviones de fabricación soviética- barrió a los islamistas del poder en apenas una semana. Ahora, una amalgama de tropas etíopes, señores de la guerra laicos y restos del extinto Ejército somalí persiguen a los restos de la milicia islamista en las zonas boscosas del sur, cerca de la frontera con Kenia. Al otro lado están las tropas kenianas y, según muchas informaciones, comandos estadounidenses. El objetivo es acabar con los islamistas e impedir que puedan rehacerse y volver a atacar.

LOS OBJETIVOS DE WASHINGTON

- El blanco era Abu Talha al Sudani, experto en explosivos y próximo a Osama Bin Laden.

- La CIA cree que Fazul Abdulla y Saleh Alí Saleh estaban en la zona. Les acusa de financiar los ataques de Kenia y Tanzania de 1998.

- El Gobierno provisional de Somalia dijo ayer: "Hemos dado nuestro permiso [a EE UU] para hacer algo más que ataques aéreos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de enero de 2007

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