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El futuro del aeropuerto de Barcelona

La Terminal Sur muestra su gran esqueleto

El aeropuerto de Barcelona está inmerso en la construcción de la Terminal Sur. Es la mayor actuación que se acomete en él después de la tercera pista desde que se inició la ampliación de El Prat en 1999. Las obras, que ya han avanzado hasta dejar visible el gran esqueleto de la futura T-Sur, pueden definirse como faraónicas por sus dimensiones, pero también por la cantidad de operarios empleados en su edificación: unas 1.000 personas trabajan en la terminal, que tendrá 525.500 metros cuadrados, una superficie equivalente a 82 campos de fútbol y 4 veces superior a la del conjunto de terminales A, B y C. El nuevo aeropuerto tendrá capacidad para unos 55 millones de pasajeros anuales. Las nuevas instalaciones podrán estrenarse a finales de 2008. Avanzan también otros proyectos para convertir El Prat en un aeropuerto para el futuro: la Ciudad Aeroportuaria y el Parque de Servicios Aeronáuticos.

El gran esqueleto de la futura Terminal Sur del aeropuerto de El Prat ya es visible al completo. La nueva infraestructura, que permitirá procesar hasta un máximo de 8.500 pasajeros por hora, incrementará la capacidad del aeropuerto en 25 millones de usuarios más al año. La nueva terminal evitará los largos desplazamientos de los aviones entre los diques de embarque y la tercera pista, ahora muy alejada, de forma que las operaciones de aterrizaje y despegue se agilizarán. Mediante un mayor rendimiento de las instalaciones, el futuro aeropuerto podrá alcanzar 55 millones de usuarios anuales, frente a los 30 millones de pasajeros que habrán pasado por el actual aeropuerto en 2006.

Ricardo Bofill ha diseñado un edificio en forma de espada de 1.200 metros de longitud y un máximo de 600 de anchura

El aeropuerto aumentará su capacidad hasta 55 millones de pasajeros. Este año, habrán pasado por El Prat 30 millones

Mil personas trabajan en la construcción de la nueva T-Sur, que tendrá una extensión equivalente a 82 campos de fútbol

Ricardo Bofill ha diseñado un edificio en forma de espada de 1.200 metros de longitud y un máximo de 600 de anchura. Su estructura consta de un cuerpo central destinado a la recepción de pasajeros, facturación y recogida de equipajes.

En una gran plaza cubierta, los usuarios encontrarán servicios de restauración y tiendas para realizar sus compras. En los laterales se ubicarán dos diques de embarque. De la plaza central partirá un gran pasillo, correspondiente a la hoja de la espada, a lo largo de la cual se encontrarán la mayor parte de las puertas de embarque.

Desde su punta afilada, grandes paredes acristaladas permitirán divisar a la perfección las maniobras que realizan los aviones en pista. Aunque, por ahora, frente al cúmulo de cemento y pilares, unas baldosas cubiertas por una tela de protección son el único indicio del diseño más acogedor que envolverá la futura terminal.

Acceso en metro

La instalación será accesible en metro, ya que tendrá una estación de la línea 9. Una vez completada, la terminal dispondrá de 184 mostradores de facturación (frente a los 152 de la actual terminal), 28 controles de seguridad, 102 puertas de embarque (43 con pasarelas de acceso directo a los aviones) y 15 cintas de recogida de equipajes. En un edificio exterior interconectado se alzará un aparcamiento de 10.000 plazas. También habrá espacio para 150 taxis en posición de salida y 40 autobuses.

La inversión global realizada en la Terminal Sur es de 750 millones de euros. Las obras deben estar terminadas a principios de 2008. Sin embargo, las instalaciones no entrarán en funcionamiento hasta finales de ese año, ya que, según AENA, antes se deberán equipar con los equipos informáticos, los sistemas de seguridad y los servicios complementarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de diciembre de 2006