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Las primeras inauguraciones

Los coches estrenan el primer túnel de la M-30 junto al río, tras año y medio de obras

El subterráneo, de casi tres kilómetros, enlaza Marqués de Monistrol con la autovía de Extremadura

20 de diciembre de 2006: principio del fin. Después de año y medio de obras que mantienen levantado todo el arco oeste de la M-30, dando lugar a un insólito paisaje de grúas, máquinas y prefabricados junto al río, el primer tramo soterrado de la carretera de circunvalación fue abierto ayer al tráfico. Se trata de un túnel de 2,8 kilómetros que enlaza el oeste de la M-30, a la altura del paseo del Marqués de Monistrol, con la autovía de Extremadura, salvando bajo tierra la avenida de Portugal. Ha costado 132 millones y lo usarán 20.000 conductores cada día, según los cálculos del Ayuntamiento.

"El día de hoy marca el comienzo de un nuevo tiempo. Sin la paciencia y el empeño de los ciudadanos, nada de lo que hoy empieza hubiera sido posible", dijo pomposo el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la inauguración del nuevo túnel, un acto multitudinario al que acudieron varios ediles del gobierno municipal y todos los cargos técnicos de la Concejalía de Urbanismo. La inauguración de ayer es la primera del Proyecto Río -soterramiento de seis kilómetros de carretera para crear en superficie un gran parque-, y marca el arranque de un goteo de actos de fin de obra que culminarán un mes antes de las elecciones municipales del año próximo.

El túnel de la M-30 desde el paseo del Marqués de Monistrol tiene cuatro carriles, pero ahora sólo se abre al tráfico uno de ellos, el exterior: 1.370 metros de subterráneo que conectan con la avenida de Portugal y, a través de un ramal, con la Casa de Campo. Los otros tres carriles -que conducen M-30 abajo- siguen en obras y su finalización está prevista para finales de febrero.

Tras enlazar con la avenida de Portugal, el túnel prosigue 1.468 metros más, hasta que los coches salen a superficie para conectar con la carretera de Extremadura (A-5). Este segundo tramo de subterráneo bajo la avenida de Portugal tiene cuatro carriles por sentido, pero ayer sólo se abrió el sentido salida de Madrid, y, en éste, únicamente dos de los cuatro carriles. El enlace entre la M-30 y la A-5 mide por tanto, en total, algo más de 2,8 kilómetros. A eso hay que sumar el ramal de casi medio kilómetro, también en túnel, que sale de la avenida de Portugal para entrar a la Casa de Campo.

132 millones

Las obras comenzaron en mayo de 2005 y han costado 132 millones de euros. Los técnicos calculan que será utilizado por 20.000 vehículos diarios y que acortará notablemente el viaje entre la capital y los municipios de Alcorcón y Móstoles, además de la conexión del distrito de Latina con el resto de la ciudad.

El túnel está dotado con 71 cámaras de vigilancia y 14 salidas de emergencia. Ruiz-Gallardón aseguró que, una vez que la superficie, al menos en ese ángulo de conexión, ha quedado libre de coches, las labores de ajardinamiento comenzarán inmediatamente: "El 2 de enero". Será sólo una pizca de la gran "alfombra verde" que está proyectada en esa zona, y que tardará varios años en terminarse, según han explicado los autores del proyecto.

El primer coche, un turismo gris, entró en el subterráneo a las 11.35, entre los aplausos entusiasmados de concejales y técnicos. Todos se habían concentrado en el Centro de Control de la M-30, también inaugurado oficialmente ayer, donde un grupo de nueve trabajadores, sentados frente a varias pantallas gigantes, siguen las incidencias que puedan producirse en el interior de los túneles.

El centro -que ha costado 39 millones- se ha inaugurado a medias, porque las oficinas y servicios administrativos aún están sin terminar. Pero sus responsables aseguraron que todo el sistema informático está ya operativo, y que a medida que se van abriendo los túneles de la M-30 quedan conectados a la red de control "inmediatamente". En total, los tramos subterráneos de la carretera de circunvalación, que suman 49 kilómetros de túneles y ramales, estarán controlados con 900 cámaras, 400 paneles y 2.500 altavoces.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de diciembre de 2006