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Un grupo de pistoleros disfrazados de policías secuestra a 30 personas en Bagdad

Blair garantiza durante una inesperada visita a Irak que sus tropas terminarán el trabajo

Pistoleros vestidos con uniformes de las unidades de comandos de la policía iraquí entraron ayer en las oficinas de la Media Luna Roja en Bagdad, la mayor organización humanitaria de Irak. Los secuestradores se llevaron a 30 empleados. El método es el mismo que el de otros secuestros masivos perpetrados por alguna de las milicias. El asalto coincidió con el viaje del primer ministro británico, Tony Blair, que acudió a la fortificada zona verde de la capital para dar su apoyo a su homólogo iraquí, Nuri al Maliki, al que prometió que no habrá retirada de tropas "hasta que el trabajo esté hecho".

Los asaltantes llegaron a bordo de varios vehículos nuevos de la policía, aparcaron en la plaza Al Andalus, en pleno barrio de Al Wehda, y entraron en la oficina de la Media Luna Roja con la excusa de que acudían a verificar un aviso. Tras separar a los hombres de las mujeres, vendaron los ojos a los varones y les ataron las manos a la espalda antes de obligarlos a subir a los vehículos, informaron varios testigos. El uniforme de los captores se parecía al que visten los efectivos de Al Maghauir, una fuerza de élite del Ministerio de Interior.

Éste es el segundo secuestro masivo en menos de una semana en la capital de Irak. El jueves, pistoleros vestidos con uniformes del Ejército se llevaron a unas 70 personas de la zona comercial de Sanak, también en Bagdad. Después liberó a dos docenas. Del resto no se tienen noticias. En octubre fueron secuestrados decenas de funcionarios del Ministerio de Educación y liberados por la noche.

Este tipo de acciones con pistoleros vestidos de policías o de soldados suelen atribuirse a las milicias chiíes.

Los partidos suníes acusan al propio Ministerio de Interior y al Gobierno de mayoría chií de dirigir los escuadrones de la muerte.

Infiltrados

Estados Unidos ha denunciado en repetidas ocasiones que la insurgencia suní ha logrado infiltrarse en los nuevos cuerpos de seguridad y existen grupos de delincuentes comunes que realizan acciones de este tipo para después revender sus piezas al mejor postor.

La Media Luna Roja, que es la principal organización humanitaria en Irak, ya había sufrido ataques: un atentado con coche bomba en septiembre de 2003 causó 10 muertos. El viernes, la organización había acusado al Ejército estadounidense de disparar contra sus vehículos. Disponen de mil trabajadores y de más de 200.000 voluntarios y es la única organización que tiene oficinas abiertas en las 18 provincias de Irak. Su misión es velar por el estado de los presos.

La policía iraquí informa casi a diario del hallazgo de cadáveres de personas con impactos de bala y señales de tortura. Muchos habían sido secuestrados en sus domicilios o en sus lugares de trabajo. La policía iraquí anunció ayer que en las últimas 24 horas se han encontrado los cadáveres de 53 personas, todas con impactos de bala y señales de tortura, en distintos barrios de la capital.

Este clima de guerra civil es lo que lleva al presidente de EE UU, George W. Bush, a afirmar que una retirada precipitada de las tropas norteamericanas conduciría al desastre. Su principal aliado, el primer ministro británico, Tony Blair, es de la misma opinión y ayer lo reiteró en Bagdad, donde se reunió con su homólogo Nuri al Maliki. Las tropas británicas se quedarán "hasta que el trabajo esté terminado", dijo, y prometió todo su apoyo. "Estamos preparados para apoyarles de todas las maneras para que el Gobierno y el pueblo de Irak puedan tomar plena responsabilidad de sus asuntos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de diciembre de 2006