Reportaje:Movilizaciones en la sanidad pública

La huelga no logra paralizar la sanidad

Los hospitales registraron colas y esperas, pero la actividad médica se desarrolló con normalidad

La sanidad pública regional tuvo ayer colas y esperas más largas en los centros sanitarios, pero la actividad asistencial de médicos y enfermeros se desarrolló casi con total normalidad. Éste fue el impacto de la huelga convocada por CC OO y UGT, que se mantiene hasta las diez de la noche de hoy y que fue secundada por más del 80% de trabajadores no sujetos a servicios mínimos, según los sindicatos. La Consejería de Sanidad redujo esa cifra a un 5% de la plantilla de 67.000 empleados. Por la tarde, 10.000 personas se manifestaron entre la plaza de Neptuno y Sevilla en defensa de la sanidad pública.

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La huelga -a la que se han sumado el sindicato de funcionarios CSIT y el de auxiliares de enfermería SAE, pero no el de médicos CESM ni el de enfermería SATSE-, exige al Gobierno de la Comunidad de Madrid, que preside Esperanza Aguirre, un mayor compromiso con la sanidad pública y que rectifique en la decisión de ceder al sector privado parte de la gestión de los ocho hospitales que se construyen en la región.

Los pacientes de los hospitales de La Paz y Ramón y Cajal, sin embargo, admitieron desconocer en casi todos los casos los motivos de la huelga. "El médico me ha atendido bien, pero llevo aquí esperando más de una hora para entregar el expediente en el servicio de Admisión por la huelga, pero no sé por qué es", explicó a las 13.15 Elena, una mujer de 57 años en el hospital Ramón y Cajal. Una planta más abajo, en Consultas Externas, dos de los seis mostradores para concertar cita estaban sin personal.

De las cuatro administrativas que atendían el resto, dos lucían una pegatina de servicios mínimos. "Esto va hoy mucho más lento que otros días. He perdido casi una hora", se quejó Sonia, una joven madre con su hija, de tres años, agarrada al bolsillo de la gabardina gris.

El ambiente en el hospital de La Paz, en la otra orilla de la carretera de Colmenar, era parecido. "Yo no he notado que hubiera huelga. Me han hecho las curas como cada día", contó Julián, un jubilado de 70 años. "Hay algunos problemas en las áreas administrativas o auxiliares, pero la actividad asistencial es casi normal", admitió una "resignada" sindicalista del centro sanitario.

Servicios mínimos del 100%

El paro empezó a las diez de la noche del pasado miércoles, aunque "los servicios mínimos nocturnos de prácticamente el 100% han hecho que hasta esta mañana no se haya empezado a notar", explicó un portavoz de CC OO a las diez de la mañana de ayer.

Los dos sindicatos convocantes (CC OO y UGT) mostraron su satisfacción, tanto en el turno de mañana como en el de tarde, por el seguimiento de la huelga, que cifraron entre el 80% y el 85%. CC OO representa al 20% de los trabajadores de la sanidad madrileña; y UGT, al 16%.

Sanidad, por su parte, redujo esa cifra a poco más del 5% (un 5,7% por la mañana y un 5% por la tarde). En concreto, en el turno de mañana, sólo secundaron la huelga 1.994 de los 34.416 trabajadores llamados a la huelga, según el Gobierno regional.

"Hay que tener en cuenta que los servicios eran de casi el 100%, abusivos en muchos casos, en muchas áreas", explicó Fernando Sánchez, responsable de Sanidad de UGT. Manuel Rodríguez, de CC OO, denunció "la orden dada por Sanidad para que las gerencias de los hospitales oculten los datos de seguimiento".

Los servicios mínimos fijados por Sanidad alcanzaban el 100% en los servicios de urgencias, hemodiálisis y tratamientos de enfermedades graves, como el cáncer. En los otros servicios, como consultas médicas o pruebas diagnósticas, oscilaba entre el 20% y el 60%.

La huelga se notó algo más en los servicios no médicos, como los asistentes sociales o educadores. "Nosotros somos unos 15 y hoy hemos venido a trabajar ocho", explicó una asistente social del Ramón y Cajal.

En este hospital y en La Paz muchos trabajadores se mostraban de acuerdo con la huelga pero no la secundaron "por dinero", explicaron cuatro auxiliares de enfermería de La Paz que fumaban un cigarrillo en el gran espacio que hay frente al hospital. "Nosotras ganamos sobre los 1.000 euros al mes, según los turnos y los años trabajados. Ir a la huelga los dos días nos supondría ganar menos de 100 euros menos este mes. Yo no me lo puedo permitir", contaba Marcela, mientras sus compañeras asentían con la cabeza.

En los centros de salud el seguimiento de la huelga fue parecido. En el de la Ciudad de los Periodistas, ninguno de los casi 30 trabajadores secundó la huelga. "Los que han hecho huelga hoy han sido los pacientes", bromeó el personal del servicio de información. "De las 400 citas que solemos tener al día, hoy han sido la mitad", añadieron.

Más seguimiento tuvo la protesta en el centro de salud García Noblejas, situado en San Blas. "Aquí han hecho huelga por la mañana un médico [hay cinco] el dentista, el pediatra, el fisioterapeuta, un celador y un administrativo", explicaron las auxiliares de enfermería del centro a las tres de la tarde, al cambiar de turno. Ninguna de ellas secundó el paro. "¿Por qué?", se les pregunto. "Por el poderoso caballero don dinero", respondieron.

Los Ayuntamientos siguieron ayer posicionándose a favor o en contra del paro. El de Getafe expresó su "apoyo absoluto", mientras que el alcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, se opuso a la protesta.

Sus quejas y denuncias en lectores.madrid@elpais.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 14 de diciembre de 2006.

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