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Los vecinos de Cádiz critican el retraso en aplicar la ley 'antibotellón'

Un centenar de jóvenes reivindica en Sevilla el derecho a usar la calle

Los vecinos del centro de Cádiz han reprochado la tardanza del Ayuntamiento en la aplicación de la ley antibotellón. La campaña informativa que había anunciado la alcaldesa, Teófila Martínez (PP), arrancó en la madrugada del viernes, con el reparto de folletos que explicaban las consecuencias de la nueva norma y las posibles sanciones a quienes las incumplieran. En Sevilla, un centenar de jóvenes reivindicó su derecho a usar la calle.

Las hojas informativas repartidas en Cádiz invitaban además a los jóvenes a trasladarse a la Punta de San Felipe, lugar elegido por el Ayuntamiento para concentrar la movida. La edil de Juventud, Eloísa Zilbermann, junto a voluntarios de su delegación, participó en el reparto de los folletos en las plazas de Mina, San Francisco y otras calles céntricas que son los principales focos de congregación de los jóvenes que participan en el botellón durante los meses de invierno.

La asociación de vecinos Cádiz Centro se quejó ayer de que la campaña informativa haya comenzado diez días después de la entrada en vigor de la ley. "Las labores de información se tenían que haber desarrollado semanas antes de que estuviese la ley. No es algo que hayamos conocido ahora, ya sabían que se iba a poner en marcha esta norma, pero no han tenido previsión", manifestó Francisco Bravo, portavoz del colectivo.

Bravo denunció que los vecinos se encuentran "en una situación límite, no sólo por lo que pasan por la noche, con el ruido, sino también por la suciedad que hay en todo el centro a la mañana siguiente". Los afectados esperaban que la ley antibotellón acabara con estos problemas, pero la decisión del equipo de gobierno de permitir las concentraciones durante las primeras semanas ha impedido, de momento, que se beneficien de los cambios introducidos por la nueva norma.

"Las leyes deben ser iguales para todos, y le guste o no al equipo de gobierno, debe acatarla, como el resto de ciudadanos acatamos las normas de tráfico sin que nos dejen, como en el caso del botellón, un periodo de flexibilidad", denunció el portavoz de la asociación de vecinos. "Ya ha habido tiempo para conocer los detalles de la ley", añadió Bravo, "ahora es el momento de que cada uno asuma su responsabilidad, también el Ayuntamiento".

Francisco Bravo puso en entredicho también el lugar elegido por el Consistorio para reunir a la juventud. El Ayuntamiento ha anunciado que instalará en la zona urinarios públicos, barras y escenarios para conciertos, así como cristaleras que sirvan de protección frente a los fuertes vientos que soplan en la Punta de San Felipe. Sin embargo, de momento no se ha realizado ninguna actuación para mejorar el recinto.

En Sevilla, un centenar de jóvenes se concentró de madrugada en la zona de la Alameda de Hércules para reivindicar el uso responsable del espacio público con bebidas sin alcohol y sin música ni ruidos que pudieran molestar a los vecinos. Un portavoz de los concentrados informó de que el objetivo de esta iniciativa no es reivindicar la realización del botellón en las calles sino poder usar la vía sin que la policía intervenga. La protesta fue vigilada por numerosos agentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de diciembre de 2006