38.000 empleados de Ford se acogen al plan de bajas incentivadas

La compañía automovilística Ford Motor anunció ayer que 38.000 empleados que trabajan en sus plantas en Estados Unidos han aceptado acogerse al plan de bajas incentivadas y prejubilaciones anunciado tras el verano, y que tiene como objetivo ajustar el tamaño de la compañía a la nueva realidad del sector del automóvil. El fabricante de coches, que sufre de lleno la competencia de sus rivales asiáticos, acumula este año unas pérdidas de 7.000 millones de dólares (5.300 millones de euros).

La dirección de Ford esperaba que se acogieran al plan voluntario unos 30.000 empleados. La oferta se hizo a 75.000 de sus trabajadores afiliados al sindicato United Auto Workers (UAW) en la división norteamericana. Los puestos de trabajo se eliminarán entre el próximo día 1 de enero y final de 2008, de acuerdo con la nueva versión del plan de reflote presentado en septiembre, que contempla el cierre de 16 plantas en EE UU, Canadá y México.

Alan Mulally, nuevo consejero delegado de Ford, destacó la importancia de que la dirección de la compañía y el mayor sindicato del sector del automóvil en EE UU se hayan puesto de acuerdo. "Trabajando juntos podemos mejorar significativamente el negocio de Ford", dijo.

Pero los analistas insisten en que la clave del éxito del plan de reflote no está sólo en los ajustes estructurales, sino también en desarrollar productos que atraigan clientes.

Esta semana, Ford Motor anunciaba que elevaba su deuda en 18.000 millones de dólares para poder financiar el plan de reestructuración.

El alto número de trabajadores que se acoge al plan de bajas incentivadas y prejubilaciones permitirá a la compañía afrontar los cierres de plantas con más flexibilidad. Los empleados recibirán compensaciones de entre 35.000 y 140.000 dólares, en función de la edad y los años trabajados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 29 de noviembre de 2006.

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