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El conflicto de Oriente Próximo

Hezbolá entrena al Ejército del Mahdi

Los servicios secretos en Washington vinculan a la milicia de Al Sáder con el grupo chií libanés

Un alto responsable de los servicios secretos estadounidenses afirmó el lunes que el grupo chií Hezbolá, que opera en Líbano con apoyos iraníes, ha entrenado a miembros del Ejército del Mahdi, la milicia iraquí liderada por el clérigo chií Múqtada al Sáder.

El responsable, quien habló bajo anonimato, explicó que entre 1.000 y 2.000 combatientes del Ejército del Mahdi y de otras milicias chiíes fueron adiestrados por Hezbolá en Líbano. Irán ha facilitado el contacto entre las milicias iraquíes y el movimiento libanés y responsables sirios también han colaborado, aunque no está claro si recibieron el beneplácito de las autoridades sirias, detalló el agente.

La hipótesis de una implicación de Hezbolá en la formación de las milicias iraquíes puede reforzar a quienes, en la Administración de Bush, se oponen a un acercamiento diplomático hacia Irán.

Los milicianos pasaron por Siria y algunos estaban en Líbano durante el conflicto

El relato del responsable estadounidense confirma las declaraciones de un jefe del Ejército del Mahdi, quien afirmó ese verano que 300 de sus milicianos se entrenaban en Líbano. El jefe añadió que el grupo mandado a Líbano se llama la brigada de Alí al Hadi, en honor de uno de los imanes enterrados en la Mezquita Dorada de Samarra. El ataque de este santuario en febrero pasado desató una oleada de enfrentamientos religiosos en Irak.

Los milicianos pasaron por Siria y llegaron a Líbano en grupos de entre 15 y 20 personas, y algunos de ellos estaban en el país durante el conflicto con Israel. Según las declaraciones del jefe del Ejército del Mahdi, los combatientes, que viajaron en autobús, son originarios de Diwaniya y Basora, así como de los barrios chiíes de Shoala y Ciudad Sáder en Bagdad.

Responsables de EE UU afirman que Irán también ha ayudado directamente a las milicias chiíes en Irak, facilitándoles explosivos y detonadores y formando a centenares de combatientes en el país. Precisan que el adiestramiento es organizado por los Guardas de la Revolución y el ministro de Seguridad e Inteligencia.

La tesis ha provocado reacciones enfrentadas por parte de los expertos en Oriente Próximo. Flynt Leverett, un ex miembro del Consejo de Seguridad Nacional, ve las conclusiones "un poco forzadas". Al contrario, Judith Kipper, del Consejo de Relaciones Exteriores, opina que la hipótesis "es creíble porque Hezbolá es el mejor en este terreno y refuerza sus posiciones respecto a Irán, Siria e Irak".

La inquietud acerca del papel de los iraníes, los sirios o Hezbolá en Irak ha aumentado recientemente en el Ejército de EE UU, cuando se descubrió que los insurgentes utilizaban una sofisticada arma antitanque, el RPG-29. "La primera vez que lo vimos no fue en Irak, sino en Líbano", dice el general John Abizaid, el máximo responsable de las operaciones exteriores de EE UU. "Para mí, indica que hay una conexión iraní".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de noviembre de 2006