Reportaje:

"El volcán es el origen"

Vicente Rojo expone la geometría de su obra en el Instituto Cervantes de Alcalá

Los volcanes del artista Vicente Rojo son la búsqueda del origen, del comienzo de la vida y del arte. Sus volcanes no son representaciones, son, según el propio autor, creaciones esmeradas en aparentar su condición de artefacto. De figuras construidas. De ahí el título de la exposición.

La sede central del Instituto Cervantes (Alcalá de Henares) acoge hasta el próximo mes de febrero la muestra Volcanes construidos, del artista mexicano e hijo del exilio español Vicente Rojo. Un referente en las artes plásticas y el diseño gráfico editorial. Indispensable y, a menudo, demasiado poco celebrado en el país que le vio nacer.

La exposición comprende un conjunto de obras realizadas entre 2000 y 2005 en los campos de la pintura, la escultura y el grabado. Todas ellas con algo tan mexicano como el volcán como escenario y protagonista. "El volcán es la contradicción entre la belleza y el dolor. Es el origen".

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En las obras de Rojo se percibe esa tensión, a medio camino entre el vértigo y la fascinación por lo latente. Un trazo que dibuja una inquietante geometría de la erupción. "Es una mezcla entre la atracción y la repulsa".

"Mi interés por esa figura viene de lejos. Me gusta trabajar con formas geométricas básicas que para mí son riquísimas. Primero me interesé por la pirámide, que creo que procede del volcán. Y el volcán es el triángulo".

La geometría es imprescindible en la obra de Rojo. Tanto en la forma final como en el trazo, a menudo, basada en el punto y la línea. "En algunas obras hay un pequeño guiño a Miró", explica el comisario de la exposición, José Miguel Ullán. En Volcanes construidos, el círculo está también presente allá donde están los cráteres. "Al principio, enamorado de las texturas, parecía demorarse en la riqueza de las pastas, las materias y los colores; después, la materia se hizo línea y las líneas construyeron objetos", escribe Octavio Paz en el catálogo de la muestra.

En el apartado escultórico, Rojo utiliza materiales básicos como cuerdas, corcho, cartón o madera. Materiales a veces inestables, como la ontología misma del volcán. "Es el material que usan los niños en el colegio", dice para reforzar la intención de artesanalidad de su obra.

Sobrino del general del Ejército republicano Vicente Rojo, el artista nació en Barcelona en 1932, pero se trasladó a México a los 17 años, donde su padre residía en condición de exiliado político. Ahí compaginó su vocación artística con el trabajo editorial. A lo largo de su vida fundó y dirigió varias revistas: Artes, México en la Cultura, La Cultura en México.

En el campo del diseño gráfico su trabajo destacó en revistas como Plural, Artes Visuales y Discos Visuales. Pasa temporadas en su Barcelona natal, pero sigue considerando el país azteca como su lugar de residencia.

En septiembre presentó el cartel de las fiestas de la Mercé de Barcelona, y desde entonces no ha vuelto a México. "Hace tres meses que salí y he seguido la situación que se está viviendo a través de la prensa", explica. "Es compleja, rica y preocupante. En México hay ahora mismo muchas divisiones. Pero la principal sigue siendo entre los acomodados y los 40 millones de pobres. López Obrador quería corregir esta situación, pero quizá los métodos que está utilizando ahora no sean los correctos".

De martes a domingo de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00.

Volcanes construidos puede verse hasta el 18 de febrero en el Instituto Cervantes de Alcalá de Henares (Calle de los Libreros, 23).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 2006.

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