Una marca turística alimenta el desencuentro entre Baltar y Cabezas

Ayuntamiento y Diputación se disputan el lema de una campaña

José Luis Baltar y Manuel Cabezas están escribiendo una nueva página en su larga historia de desencuentros. Las relaciones entre el presidente de la Diputación Provincial y el alcalde de Ourense, ambos del PP, marcadas desde siempre por una cordial enemistad, volvieron a quedar ayer en entredicho en el acto de presentación de la empresa adjudicataria del Plan Estratégico Termal del ayuntamiento orensano.

El plan es uno de los proyectos emblemáticos del regidor de la ciudad y está incluído en el Plan de Dinamización Turística de Ourense, presupuestado en más de 4 millones de euros y destinado a favorecer un salto cualitativo en la oferta turística de la ciudad. Pero ha colisionado con Baltar.

El grupo de gobierno municipal sacó a concurso público la licitación de este plan estratégico que el alcalde pretendía incardinar bajo la marca Ourense, cidade termal. Ayer presentó al empresario adjudicatario con la gloria del proyecto empañada por la advertencia del titular de la Diputación: la marca ya está registrada por el organismo provincial, de forma que el Ayuntamiento no la podrá usar. Un contratiempo para las expectativas de Cabezas, toda vez que podría ver paralizado su último y ambicioso proyecto municipal.

Enfrentado a la adversidad, el regidor ourensano sacó temple, expresó su confianza en que la coincidencia semántica no afecte al plan, ya que se celebrará de inmediato un concurso de la marca, y advirtió, no sin cierta ironía, que está muy tranquilo a este respecto, ya que el Ayuntamiento es accionista del proyecto de la Diputación como socio del patronato de turismo que registró el nombre de la polémica.

El proyecto en el que participa el Ayuntamiento se incluye en otro Plan Estratégico, en este caso de la provincia, bajo el epígrafe Ourense Termal y pretende impulsar la implantación de un centro de tratamiento de prestigio internacional "que vincule el sector con las cadenas internacionales", desarrolle actividades de investigación y propicie la creación de ofertas culturales complementarias.

El desencuentro de los dirigentes del PP supone, en cualquier caso, un jarro de agua de agua fría para el termalismo ourensano, que se suma a la paralización del plan de construcción del hotel-balneario Jardín As Burgas tras el episodio que dejó sin agua, por primera vez desde la época de los romanos, el emblemático manantial de la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de noviembre de 2006.