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El tripartito se impone en el Parlamento y nombra presidente a Ernest Benach

El reconstituido tripartito catalán comenzó a rodar a pleno rendimiento ayer, en la sesión constitutiva del Parlamento. En primer lugar, para reelegir al republicano Ernest Benach como presidente de la Cámara y después, para situar al socialista Higini Clotas en la vicepresidencia primera. Convergència i Unió, que con 48 diputados es el primer grupo de la Cámara, tuvo que conformarse con la vicepresidencia segunda, que ejercerá Ramon Camp.

El Partit dels Socialistes, Esquerra Republicana e Iniciativa-Esquerra Unida i Alternativa también impusieron su mayoría de 70 diputados para relegar a CiU y al PP en las secretarías de la Mesa. Lidia Santos (PSC) y Jordi Miralles (ICV-EUiA) ocuparán, respectivamente, la primera y tercera secretaría. El convergente Antoni Castellà ocupará la segunda, mientras que Rafael Luna (PP) tendrá la cuarta. Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, con tres diputados sobre 135, se quedó fuera de la Mesa.

Ante la actuación monolítica del tripartito, el portavoz parlamentario de CiU, Felip Puig, aseguró que los tres grupos de la izquierda "han perdido la oportunidad de visualizar su voluntad de consenso". Sobre el presidente del Parlamento, Ernest Benach, al que CiU apoyó en su investidura hace tres años, afirmó que ahora se ha convertido en "un producto de una mayoría parlamentaria de gobierno pero que no recoge la voluntad mayoritaria de la ciudadanía".

Benach obvió estos aspectos en el discurso que pronunció nada más verse confirmado en el cargo y antes de que el próximo lunes se reúna con los líderes de los grupos parlamentarios para cumplir con el formalismo de averiguar cuál de ellos tiene más apoyos para convertirse en presidente de la Generalitat. Está previsto que el mismo lunes por la tarde proponga al socialista José Montilla para este cargo.

Pero lo que pidió ayer el presidente del Parlamento a los nuevos diputados fue "sentido de Estado" y situarse "a la altura de las circunstancias", sobre todo después del toque de atención de la ciudadanía, que en un 43% de los casos no acudió a votar el pasado 1 de noviembre.

Las repetidas referencias a la "nación" y el hecho de que, como en 2003, acabara su discurso con un "Visca Catalunya lliure" (Viva Cataluña libre), le valió no pocas críticas al presidente del Parlamento: las que le dedicaron los recién incorporados diputados de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía. Uno de ellos, Albert Rivera, aseguró que el discurso de Ernest Benach no representa a "todos los catalanes" y añadió: "No queremos una Cataluña libre. Creemos en una Cataluña dentro de España". Los tres diputados de Ciutadans y dos del PP también fueron los únicos que no entonaron el himno de Els Segadors al finalizar el acto constitutivo del Parlament.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de noviembre de 2006