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Reportaje:

Franco pierde honores

La Universidad de Santiago borra al dictador de su lista de ilustres 'honoris causa' 41 años después

"Rendimos justo tributo de pleitesía al Caudillo por conservar una cultura occidental siempre unificadora (...). Qué bellas ideas y realizaciones ha logrado nuestro doctorando". El 27 de julio de 1965, en presencia de todos los rectores de España, de los ministros y del cardenal Quiroga Palacios, el entonces rector de la Universidad de Santiago, Ángel Jorge Echeverri, investía a Francisco Franco doctor honoris causa por la facultad de Ciencias.

El Generalísimo se había encaprichado con el título y la institución académica de su tierra tuvo que buscar la disciplina que mejor se amoldaba a su figura. Al fin, el rectorado optó por las Ciencias, y Echeverri rizó el rizo en su discurso para justificar el nombramiento. Según el catedrático, la obra del Caudillo se semejaba a "una experiencia científica" porque con su régimen había conseguido "restaurar el biologismo normal de nuestra patria". A tan enrevesados elogios, el dictador no pudo menos que responder emocionado con un discurso de muchos folios en el que confesaba su "dolor" por el hecho de que la ciencia, en sus tiempos, tuviese que avanzar de la mano de las guerras y los exterminios.

Hace un año que la universidad inició consultas jurídicas para enmendar este capítulo de su historia. La campaña la emprendió el bibliotecario Francisco Xavier Redondo, que se dedicó a recordar los nombres de los profesores compostelanos que habían sido depurados y a recoger firmas a través de Internet.

Ayer, un consejo de gobierno algo mermado (porque algunos de sus miembros no se presentaron) decidió por unanimidad "rechazar" la concesión del título al "fascista" porque "no reúne ni los méritos científicos ni los personales para ostentar dicho honor". La distinción, según los estatutos, no se le puede quitar a nadie, pero el nombre de Francisco Franco Bahamonde lleva a partir de hoy una acotación al margen en la lista de "ilustres honoris causa". El suspenso será comunicado, además, a las universidades de Salamanca y Coimbra, por si deciden seguir el ejemplo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006