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Vodafone y Orange firman el primer acuerdo para compartir antenas de móviles

Las dos compañías usarán conjuntamente 5.000 instalaciones en poblaciones pequeñas

Menos antenas pero mayor cobertura. Vodafone y Orange han llegado a un acuerdo para compartir 5.000 antenas en poblaciones de menos de 25.000 habitantes. Se trata de la primera vez en España que dos compañías de móviles usan conjuntamente infraestructuras, porque hasta ahora sólo compartían los emplazamientos. El pacto permitirá mejorar la cobertura de la telefonía de tercera generación en un 25%, y reducir el número de antenas en un 40%, con el consiguiente ahorro de costes. El pacto deja solo a Telefónica Móviles, que deberá afrontar toda la inversión.

En España, hay actualmente más de 40.000 antenas de telefonía móvil. Y se precisan otras 20.000 más para dar cobertura a la telefonía de tercera generación (3G o UMTS), que hace posible la videoconferencia o el acceso a Internet a velocidad similar a la de la banda ancha.

El problema con el que se enfrentan las operadoras de telefonía móvil es doble. De un parte, el alto coste de los emplazamientos. Y de otra, y mucho más grave, las reticencias de los municipios a permitir la instalación de antenas por la alarma social que despiertan los presuntos efectos nocivos de las radiaciones, aunque nunca se hayan demostrado científicamente.

Vodafone y Orange parecen haber dado con la solución. Las dos compañías han firmado un acuerdo para compartir infraestructuras de sus redes 3G en las poblaciones de menos de 25.000 habitantes en todo el territorio nacional. El acuerdo fija objetivos en dos fases. Para octubre de 2007, compartirán 1.000 antenas, y se alcanzarán las 5.000 en los próximos tres años.

Se trata de un acuerdo pionero en España y no contemplado expresamente por la legislación, ya que hasta el momento las compañías de móviles compartían los emplazamientos físicos (alrededor de 4.400 sitios conjuntos), pero cada operador instalaba sus propias antenas.

Las dos compañías firmantes defienden la legalidad del acuerdo alegando que pese a compartir elementos de red, cada operador conservará la autonomía en la gestión de las frecuencias y tráficos de sus clientes, y serán plenamente responsables de la calidad de sus servicios.

El acuerdo permitirá mejorar la cobertura de ambas compañías aproximadamente en un 25%, a la vez que se reduce el número total de emplazamientos en un 40% en dichas zonas. Además, ahorrará costes y reducirá el impacto medioambiental. Vodafone posee actualmente una cobertura 3G del 80% de la población y la de Orange alcanza el 41%.

Además, las filiales de la multinacional británica y francesa se guardan un as en la manga: la posibilidad de extender esta colaboración a compartir emplazamientos de la red convencional (2G) en poblaciones de menos de 25.000 habitantes. De activarse esta segunda parte del pacto, supondría un importante ahorro para dar servicio a los nuevos operadores virtuales, aquellos que no disponen de red.

Movistar se queda sola una vez más. La operadora, que a diferencia de sus rivales no ha logrado ningún acuerdo para dar cobertura a los virtuales, deberá afrontar todo el despliegue de su red 3G en solitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de noviembre de 2006