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Feministas islámicas piden una lectura no machista del Corán

Un congreso de musulmanas denuncia la violencia en nombre de la religión

Islam y violencia contra las mujeres no son sinónimos, sino todo lo contrario. Con este clamor finalizó ayer el segundo congreso de feminismo islámico que se ha celebrado estos días en Barcelona, organizado por Junta Islámica Catalana. "El Corán no contempla prácticas como la segregación de la mujer, ni el castigo corporal, la ablación o la lapidación", recordó Ndeye Andújar, una de las organizadoras.

"Los códigos de familia vigentes en las sociedades musulmanas y que discriminan a las mujeres no son la ley de Dios, sino que son obra de los hombres", recordó Abdennur Prado, miembro de Junta Islámica Catalana y uno de los impulsores del evento. "No podemos dejar el islam, una religión que practica el 25% de la humanidad, en manos de los sectores reaccionarios", añadió Prado.

El congreso reunió a intelectuales y activistas procedentes de todas partes del planeta. Y se han abordado temas polémicos, como la poligamia, la planificación familiar o la homosexualidad.

Pero, sin duda, el que generó más controversia fue el velo. ¿Deben las mujeres musulmanas que residen en Occidente llevar hiyab? "Al hombre musulmán no se le identifica por la calle, pero a la mujer con velo, sí. El objetivo del velo era proteger a las mujeres, y ahora se las pone en peligro", indicó la abogada paquistaní Shaheen Sardar Ali.

"El velo no tiene que prohibirse. Cada mujer musulmana debe ser libre para escoger si quiere llevarlo o no", explicó la también paquistaní Raheel Raza, que añadió que, para muchas islámicas que viven en Europa, la hiyab es un signo de identidad.

Los ponentes del congreso recordaron que feminismo e islam no son un oxímoron. "Nuestro reto es luchar contra el fundamentalismo, un movimiento político que instrumentaliza a la religión", indicó Raza. En este sentido, Prado denunció las "formas de violencia que se practican en nombre de la religión. Estas prácticas no son islámicas, sino culturales. La violencia contra las mujeres no tiene ninguna base religiosa".

"Antes de ser musulmana no era especialmente feminista. Fue a partir de la lectura del Corán que me revelé contra la interpretación patriarcal existente. Los musulmanes sólo podemos ser feministas", indicó Andújar. Esta musulmana también precisó que "es necesario estudiar el islam con ojos del siglo XXI. Un valor coránico es la justicia. Pero hoy no se puede castigar a un ladrón cortándole la mano, que es lo que se hacía en el siglo VII, cuando vivió el profeta Mahoma".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de noviembre de 2006