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Elecciones autonómicas en Cataluña

El PP resiste, pierde un diputado y se queda con 14 escaños

Los resultados dejan a los conservadores fuera de cualquier posibilidad de pacto

El PP ha perdido un escaño, pero ha resistido el embate de una legislatura muy complicada para ellos, en la que primero perdieron el poder en La Moncloa y después sufrieron una fortísima presión política en Cataluña, según analizaban anoche sus dirigentes. Éstos respiraban aliviados con los 14 escaños logrados en los comicios de ayer (en la anterior legislatura obtuvieron 15) y la ligera pérdida de votos respecto a las elecciones de 2003.

Sin embargo, el escenario ideal, el de sumar mayoría absoluta con CiU, formación que ayer logró 48 escaños, quedaba lejos, ya que son necesarios 68 diputados para lograr esa mayoría. Muchos culpaban a algunos medios de comunicación con gran influencia en el PP del sorpresivo ascenso del Ciutadans-Partit de la Ciutadania, que con sus tres escaños ha restado posibilidades de crecimiento al partido.

En el hotel donde la dirección del PP seguía los resultados, cercano al puerto de Barcelona, todos estaban muy pendientes de los datos del Partit de la Ciudadania. Cada dirigente ofrecía su propia explicación para explicar la espectacular aparición en la escena política catalana de esta nueva formación, pero todos coincidían en señalar a los culpables: dos medios de comunicación, la cadena Cope y El Mundo, los que más han alentado a un grupo que necesariamente hace daño a las expectativas del PP. Son estos dos medios los que más han criticado la posición de Josep Piqué y, sobre todo, quienes han propiciado, señalaban en el entorno del líder del PP catalán, la aparición de una nueva formación que comparte el espacio no nacionalista con el PP.

Al final, y pese a unos primeros datos que les llevaban hasta los 11 diputados, el PP aguantó el tirón y perdió sólo uno. "A pesar de todos los que, desde un lado y otro del espectro político y mediático, auguraban un desastre, el resultado es positivo. No hemos tenido nada a favor, no nos ha ayudado casi nada. Hemos perdido un diputado, pero hemos demostrado que nuestro electorado es sólido. No hemos ganado, pero tampoco hemos perdido. Otros sí: para CiU y PSC estos resultados son un fracaso", sentenciaba el líder, Josep Piqué, que no citó a Ciutadans en ningún momento de su intervención para valorar los resultados electorales.

Sin embargo, aunque en cifras el resultado era casi positivo, políticamente puede ser malo para el PP en Cataluña y en el resto de España. Descartado el mejor escenario posible, el de sumar con CiU, el PP confiaba al menos en la repetición del tripartito, situación que le colocaría, como hasta ahora, en el frente del "sentido común", señalaron sus dirigentes.

La importante distancia entre CiU y el PSC (los socialistas obtuvieron ayer 37 escaños) hacía temer anoche a los dirigentes del PP que pueda llegar la temida sociovergencia; es decir, el pacto entre CiU, ganadora de las elecciones, y el PSC. O lo que es peor para ellos, un pacto entre CiU y ERC, que también suman.

Mariano Rajoy sabe que tarde o temprano tendrá que entenderse con CiU, y ese pacto con los socialistas en Cataluña y el resto del país alejaría a los nacionalistas cada vez más del PP y sumiría a este partido en una especie de marginalidad en Cataluña. Por eso, anoche, la sensación era agridulce en la sede del PP, aunque la mayoría de los dirigentes del partido apostaban por la probable reedición del tripartito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de noviembre de 2006