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Elecciones en Brasil

Lula, reelegido con 55 millones de votos

El presidente de Brasil supera a su rival socialdemócrata, Geraldo Alckmin, en casi 20 puntos

Los partidarios de Lula se concentraron en la avenida Paulista, de São Paulo, para celebrar la victoria.
Los partidarios de Lula se concentraron en la avenida Paulista, de São Paulo, para celebrar la victoria. REUTERS

Los brasileños han decidido dar a Luiz Inácio Lula da Silva una segunda oportunidad, y así, el ex sindicalista líder del Partido de los Trabajadores (PT) consiguió ayer la reelección presidencial al obtener el 60,79% de los votos, por el 39,21% de su rival, Geraldo Alckmin, candidato del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB). Gracias a un proceso de emisión y recuento de votos electrónico, el Tribunal Superior Electoral brasileño pudo proclamar vencedor a Lula apenas tres cuartos de hora después del cierre de las urnas, a las que habían sido convocadas 126 millones de personas. Inmediatamente miles de personas se lanzaron a las calles de São Paulo, la capital económica del país, para celebrar junto al mandatario la victoria.

El optimismo entre los militantes del PT fue palpable durante toda la jornada

"El pueblo ha reconocido nuestro trabajo", dijo Lula después de votar

Con el 98,31% de los votos escrutados Lula había obtenido anoche más de 55 millones de sufragios, lo que constituye no sólo una rotunda victoria electoral sino un fuerte espaldarazo político a un mandatario que hace apenas un año tenía la popularidad por los suelos merced a los escándalos de corrupción que afectaban a su propio partido.

"El pueblo ha sentido en su mesa y en su plato la mejora de su vida", aseguró el recién reelegido en sus primeras declaraciones. El presidente reivindicó la inclusión social de "millones y millones" de brasileños y se refirió a los escándalos de corrupción diciendo que "el pueblo ha sabido diferenciar lo que es verdad y lo que no".

El cambio de estrategia de Lula para la segunda vuelta, mostrando a un líder enérgico que no evita el contacto directo con sus oponentes -al contrario de las espantadas de Lula en los debates de la primera vuelta- y que lejos de actuar a la defensiva se ha lanzado sobre las debilidades de sus rivales, se ha mostrado totalmente eficaz arrastrando al electorado indeciso.

Tan seguro estaba Lula de la victoria que tras depositar su voto a las diez de la mañana en la localidad de São Bernardo -en el Estado de São Paulo-, el mandatario ya comenzó a expresarse como si el recuento hubiera terminado. "El pueblo ha reconocido el trabajo que hemos hecho durante estos cuatro años", destacaba mientras saluda a sus simpatizantes formando una L con los dedos índice y pulgar.

Al contrario de lo que sucedió en la primera vuelta, el líder del PT -quien se ha presentado a estas elecciones en la coalición La Fuerza del Pueblo- se quedó anoche en São Paulo para celebrar el triunfo junto a sus seguidores en la vía más emblemática de la ciudad; la avenida Paulista. Y aunque como presidente en ejercicio a la par que candidato, Lula debía esperar al cierre de las urnas para hacer declaraciones, adelantó que convocará a la oposición para debatir con ella puntos fundamentales para Brasil. Una declaración que en realidad no aporta nada original, habida cuenta de que el PT está en manifiesta minoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de Brasil.

Por su parte Alckmin acudió a votar a un colegio del barrio paulista de Morumbi acompañado de dos pesos pesados del PSDB, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso y el gobernador electo del Estado de São Paulo, Jose Serra. Cardoso ha estado muy activo en toda la campaña electoral contra la reelección de Lula. De hecho ayer volvió a atacar personalmente a Lula a quien calificó de "arrogante" y advirtió que en su segundo mandato "tendrá que bailar al son que toque la Ley". El ex presidente anunció que el PSDB pedirá cuentas por las irregularidades cometidas por el Gobierno de Lula en su primer mandato.

Serra, el otro hombre que ayer flanqueaba al candidato socialdemócrata, era la estrella ascendente del PSDB hasta que Alckmin, de 54 años, se le cruzó en la carrera presidencial. Desde anoche, muchos cuadros de su partido le vuelven a ver como la gran esperanza para volver al Palacio de Planalto.

El optimismo entre los cuadros del PT fue palpable durante toda la jornada de ayer y no sólo por el amplio margen que la anunciada victoria de Lula, sino por los apoyos recibidos durante la campaña de la segunda vuelta. Cuando en la noche del viernes se emitió el último anuncio de Lula, quien apareció en las pantallas de millones de televisores en vez del presidente fue el escritor Paulo Coelho quien subrayó que una victoria de Lula "es una victoria de la democracia".

La alegría ante una victoria que todos esperaban era ayer palpable y Lula tuvo problemas en los desplazamientos que realizó durante la jornada al ser rodeado a menudo de simpatizantes que, rompiendo su cordón de seguridad, quería felicitarle por la victoria y por su 61 cumpleaños que celebró el pasado viernes.

La jornada transcurrió con calma aunque el Tribunal Superior Electoral ordenó la detención de más de 200 personas por violar la legislación que prohíbe especialmente la propaganda electoral en los lugares de voto así como acudir a votar bajo los efectos del alcohol.

En el extranjero, más de 25.000 brasileños votaron en ocho países de la Unión Europea, siendo Portugal el mayor colegio electoral de Europa. Por lo que respecta a España, y según datos oficiales, apenas un 2% de los 70.000 brasileños presentes en nuestro país acudieron a votar, un bajo porcentaje achacable tanto a las complicaciones burocráticas como la situación irregular de un notable porcentaje.

Además de presidente de la República en 10 de los 23 Estados que forman Brasil se eligieron gobernadores al no ser capaces ninguno de los candidatos presentados de vencer en la primera vuelta celebrada el pasado 1 de octubre.

Entre ellos destaca Río de Janeiro, el tercer colegio electoral más importante del país, donde Sergio Cabral del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) obtuvo una rotunda victoria con el 68% de los votos sobre la ex jueza Denisse Frossard del Partido Popular Socialista (PPS), con el 32%. En Pernambuco Eduardo Campos, del Partido Socialista Brasileño (PSB), obtuvo el 65% de los sufragios. De los 10 Estados en liza las previsiones apuntaban a que el PT o sus aliados conseguirían anoche la victoria en seis de ellos. La gran excepción la constituyó el de Estado Rio Grande do Sul, donde Yeda Crisius del PSDB se impuso a Olivio Dutra del PT.

SIN INCIDENTES

Apenas se produjeron incidentes durante la jornada de votaciones

El Tribunal Electoral aseguró que con el sistema electrónico implantado

"el riesgo de fraude

es prácticamente cero"

El escritor brasileño Paulo Coelho protagonizó el último anuncio electoral de Lula

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de octubre de 2006

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