La campaña electoral en Cataluña

Montilla asegura haber "aprendido" de los errores del Pacto del Tinell

El candidato del PSC advierte a Saura que no será consejero si no ganan los socialistas

Entonar un mea culpa para pedir la confianza de los ciudadanos. En ello se empleó ayer el candidato socialista, José Montilla, a la vista de que las encuestas dibujan al PSC como el partido que peor parado sale de la aventura tripartita. Por ello, Montilla aseguró ayer que todos habían "aprendido" de los errores del Pacto del Tinell para la formación del Gobierno catalanista y de izquierdas, un acuerdo que "fue la suma de tres programas" más que una hoja de ruta del Ejecutivo.

Pero Montilla no quiso asumir en solitario los errores del tripartito. Ni mucho menos. Máxime cuando todas las encuestas auguran un crecimiento importante de Iniciativa per Catalunya en perjuicio del PSC. Por eso, la formación ecosocialista, y también Esquerra Republicana, fueron los blancos de las críticas del candidato socialista. Críticas con guante blanco, sí, pero críticas al fin y al cabo. A las dos formaciones les achacó "falta de cultura de gobierno", algo que en opinión del candidato está en la base de la mayor parte de los tropiezos que ha tenido el Ejecutivo de Pasqual Maragall.

Y para que esto no se repita en una eventual recomposición del tripartito, Montilla ofreció su particular receta. Más liderazgo del presidente y nada de plantarle cara como método para marcar posiciones políticas. Ésta ha sido, precisamente, la queja que ha formulado Pasqual Maragall en más de una ocasión, una queja también dirigida a su propio partido.

Aparte del cuestionamiento permanente de la autoridad del presidente de la Generalitat, Montilla identificó en voz alta los otros puntos débiles de la coalición que ha gobernado Cataluña; entre ellos, el programa y las disonancias internas en materia de infraestructuras. Así, Montilla dio a entender que en el futuro Iniciativa per Catalunya, el partido más crítico con las grandes obras viarias, no podrá imponer su voz en el Ejecutivo. Ante las voces que acusan al Gobierno de Maragall de haberse inhibido en la construcción de grandes infraestructuras presionado por ICV, Montilla respondió: "Iniciativa estaba en contra del túnel de Bracons y se está construyendo, estaba en contra del AVE y se está construyendo". Y se comprometió a seguir por esta vía. Llamando al denominado voto útil, Montilla dejó claro que un eventual Gobierno de izquierdas se estructurará alrededor del PSC, no de Iniciativa. "Si ellos quieren ser consejeros, primero tiene que ganar el PSC", remachó, después de calificar a la formación de Saura de partido "importante pero pequeño".

Pero consciente de la cercanía ideológica, Montilla no desaprovechó el día para lanzar mensajes que puedan atraer a votantes ecosocialistas. Así, ayudado por Joaquim Nadal, Montilla prometió un sinfín de inversiones ferroviarias en Cercanías y trenes de media distancia, muy en la línea del programa de Iniciativa.

"Algunos volverían a condenar a muerte a Companys"

José Montilla no se cortó ayer cuando se le preguntó por la tibia respuesta del PSC ante el incumplimiento de la promesa del Gobierno central de anular, por ilegal, la sentencia que en 1940 condenó a muerte al presidente de la Generalitat Lluís Companys. En su intervención en el foro Tribuna Barcelona, Montilla aseguró que si no se ha anulado la sentencia es por problemas de constitucionalidad. Pero llegó mucho más lejos cuando pidió cautela y "no hacer bromas" con este proceso, pues en su opinión "hoy algunos en España volverían a condenar a muerte a Companys". De esta forma explicó su oposición a que la revisión de la condena al ex presidente de la Generalitat pase por el Tribunal Supremo, con la mayor parte de los magistrados integrados en sectores conservadores de la judicatura. En lugar de esto, Montilla abogó por la continuidad de los trabajos de la comisión parlamentaria que sigue las revisiones de las sentencias dictadas por los tribunales franquistas.

Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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