Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El sacerdote que acusó al arzobispo de Granada de acoso se ratifica

El cura declara durante tres horas ante el juez y obliga a aplazar la declaración de testigos

El sacerdote Javier Martínez Media, que se querelló por acoso contra el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se ratificó ayer ante el titular del Juzgado de Instrucción 1 de Granada, donde declaró durante casi tres horas. Martínez Martínez, el primer prelado español denunciado por supuesto acoso, inhabilitó al sacerdote, lo destituyó como canónigo, le retiró de la Cátedra de la Facultad de Teología y lo relevó como archivero en la catedral.

Javier Martínez Media llegó ayer a los Juzgados sobre las 10.00 y salió cerca de las 13.00. La prolija declaración obligó a aplazar la comparecencia de varios testigos, que acudirán hoy y mañana a la cita judicial.

Entre los testigos se encuentran los coordinadores del libro de la Catedral suspendido por el actual arzobispo. Esta obra, en un primer momento, fue coordinada por el propio Medina. También acudirán representantes de otras instituciones que tuvieron relación con la Iglesia en Granada cuando Antonio Cañizares, anterior arzobispo de la capital, encargó al denunciante diferentes proyectos.

Esta ronda de declaraciones se programó después de que el juez instructor tomara declaración al arzobispo el pasado 5 de junio. Entonces decidió no archivar la querella, ya que, según argumentó, no resultaba posible "tomar una decisión sobre el destino procesal de la causa" al quedar "importantes y significativas diligencias por practicar".

Esta polémica del arzobispo coincide con los últimos traslados de estudiantes del seminario al centro Edith Stein, promovido por Martínez y adonde ya habían sido llevados los dos primeros cursos de los tres que consta la carrera sacerdotal. Martínez se aleja así de la Facultad de Teología de la Universidad, donde compartían aulas los futuros sacerdotes con el resto de estudiantes desde 1939. Además, el arzobispo ha dimitido como presidente del Consejo Supremo de la Facultad.

Algunos seminaristas afirmaron que el arzobispo justificó esta medida en que la Facultad de Teología no dice lo que la Iglesia propugna, sino "lo que todo el mundo quiere oír", lo que para Martínez constituye la única razón de todos los males que sufre la Iglesia en la ciudad.

El arzobispo retiró a la comunidad de frailes agustinos, que inscribió a sus seminaristas en la Facultad de Teología, la Parroquia del Barrio de la Vega de Monachil.

Francisco Javier Martínez fundó el pasado mes de agosto el instituto de filosofía Edith Stein con el propósito de impartir las doctrinas de san Efrén, san Benito, san Agustín y santo Tomás de Aquino. La matrícula para cada curso cuesta 600 euros. La institución se sustenta por las donaciones particulares y por las tasas de matriculación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de octubre de 2006