El ataque de los reyes.com

Google se convierte en la mayor empresa del negocio de la 'televisión personal' por Internet tras comprar YouTube

Steve Chen y Chad Hurley no paran de reírse. En el vídeo que han colgado en la página web de YouTube, los creadores de este servicio agradecen a los usuarios su confianza y fidelidad y se echan a reír. No es para menos. Google les ha pagado 1.650 millones de dólares (unos 1.300 millones de euros) por una compañía con apenas 19 meses de vida, y que necesita realizar enormes gastos para crecer pero aún con escasísimos ingresos. Lo que sí posee YouTube es una audiencia de cientos de miles de usuarios, que visitan su página para ver 100 millones de vídeos al día. Esa fidelidad es lo que ha comprado Google. Y es que los expertos creen que el negocio del vídeo será el área de mayor crecimiento en la publicidad en Internet en los próximos tres años, hasta suponer cerca del 5% del total en 2008, según la consultora eMarketer. Como dice Hurley en el clip, la operación es el matrimonio "entre dos reyes", el de las búsquedas y el del vídeo.

En un año el número de usuarios de la 'web' de vídeos ha pasado de 2,8 a 72,8 millones
El buscador tendrá que demostrar ahora que puede hacer dinero con los 'clips'

YouTube nace de una frustración. Ya ha ocurrido con muchas otras historias de éxito en Silicon Valley, como la de Hotmail, un servicio de correo por Internet que inventaron dos amigos para comunicarse. En el caso de YouTube, todo comenzó con una cena en San Francisco de Chen, Hurley y Jawed Karim, tres veinteañeros que trabajaban en PayPal, el popular sistema de pago online. Durante la cena grabaron unos vídeos que, al día siguiente, querían compartir con sus amigos. Pero los clips pesaban demasiado para enviarlos por correo electrónico. Pensaron entonces que sería fabuloso que existiera una web donde los usuarios pudieran subir sus vídeos de una forma sencilla y veloz, y que sus amigos pudieran verlos de la misma manera. Y como no existía, se lo inventaron.

Era enero de 2005. En febrero, ya tenían el producto en marcha. Y en abril, subieron el primer vídeo a la página: Yo en el zoo, en el que se ve a Karim ante una jaula de elefantes. Poco después, Karim abandonaría la compañía por la Universidad de Stanford. Según ha explicado a The New York Times, aún es uno de los mayores accionistas. No ha querido concretar cuánto dinero ha ganado con la venta y asegura que, simplemente, quiere ser profesor.

Chen y Hurley (de 27 y 29 años, respectivamente) siguieron trabajando en YouTube. Para no romper la tradición de Silicon Valley, se reunían en el garaje de Hurley, tal y como hicieron en su momento los fundadores de Apple, Steve Jobs y Steve Wozniak. Y cumplen también con el tópico que dice que los emprendedores del Valle van en pareja, uno es el genio tecnológico, y el otro, el financiero, como los creadores de la propia Google (Larry Page y Sergei Brin). En este caso, Chen fue quien diseñó el sistema, y Hurley (que con cincos años vendía sus dibujos en el jardín de casa) modeló el negocio.

La idea de la compañía era simple: "Dejar que los usuarios definan lo que es entretenimiento para ellos, y permitirles formar parte del proceso", explicaba Hurley en una entrevista con la CBS en agosto.El sistema era muy fácil de usar y muy contagioso: si un usuario veía un vídeo interesante enviaba el enlace a sus amigos que, a su vez, lo mandaban a los suyos.

YouTube había encontrado el modelo de negocio perfecto: convertía a sus usuarios en productores y, a la vez, prescriptores de la web. Ayudó a que El Koala lograra un contrato discográfico tras la popularidad de su Opáy dio el campanazo con el famoso Amo a Laura con que se anunció la MTV. Logró que la ONU se mostrara "avergonzada" tras la difusión de un vídeo que simulaba el robo del escaño del presidente Zapatero para apoyar una campaña contra el hambre. Y le solucionó la vida a Lonelygirl15, una chica que hablaba de su vida amorosa y de quien se descubrió, tras 15 millones de visitas, que era una actriz que interpretaba un guión previo.

El último ejemplo de su poder se conoció el viernes: Disney anunció "medidas drásticas" contra un grupo de trabajadores que, disfrazados de Goofy, Minnie y Chip y Chop, simularon una orgía y colgaron el vídeo en YouTube.

El éxito ha sido tal que, en tan sólo un año (entre agosto de 2005 y de 2006), el número de usuarios se ha multiplicado, de 2,8 a 72,8 millones. En ese periodo logró el 60% del mercado, por delante de los servicios de Yahoo!, Microsoft y la propia Google. Por eso, los rumores sobre la venta de la compañía eran constantes. "No tenemos intención de vender", aseguraba Hurley en la misma entrevista televisiva. Hasta que llegó Google.

El buscador ha realizado decenas de pequeñas compras, pero ésta es, de lejos, la más costosa. "La página de vídeos de Google tiene 1,5 millones de clips, pero la gente que los envía es casi invisible", explican Josh Bernoff y Brian Haven, analistas de Forrester. "YouTube deja que los usuarios califiquen los vídeos, los comenten, los compartan y vean los que otros usuarios recomiendan, creando la mayor y más activa comunidad de vídeo en Internet. Esto es lo que Google ha comprado".

La compañía, que realiza el 98% de sus ventas con la publicidad, quiere aumentar el negocio de sus 500.000 clientes dándoles la opción de anunciarse en la primera televisión personal (a eso hace referencia el nombre de YouTube). Pero sus rivales, y muchos analistas, piensan que Google ha pagado demasiado. "YouTube no tiene ingresos. ¿Cómo convences al mercado de que puedes hacer dinero?", ha dicho Dick Parsons, presidente de Time Warner. Microsoft ha asegurado que evaluó "adquirir este tipo de tecnología", pero decidió que construir su propio sitio (llamado Soapbox) sería "una manera más económica" de competir. En pocas palabras, YouTube le pareció caro.

¿Ha pagado Google demasiado? Lo cierto es que YouTube es un proyecto recién nacido, salido de un garaje y dirigido por veinteañeros. Pero su éxito no es casual. Ha recibido 11,5 millones de dólares de Sequoia Capital, una de las mayores firmas de capital riesgo de Silicon Valley. Y es que YouTube es una máquina de gastar. Ver las orgías de Minnie es simple, pero alojar el vídeo y servirlo con rapidez es técnicamente complejo y muy caro. Según una estimación de The Economist de agosto, la compañía gasta 500.00 dólares al mes en ancho de banda y almacenamiento. Sus usuarios suben cada día 65.000 vídeos.

Se conoce cómo YouTube gasta dinero, pero no cómo lo ingresa. Sus fundadores se han resistido a introducir cortes publicitarios en los vídeos. Sí han incluido vídeos patrocinados, pero no han dado a conocer cuánto dinero ingresan por ello, ni tampoco si lo ganan.

Google, en todo caso, ha pagado sólo 23 dólares por cada usuario de YouTube y, además, realizará la compra con acciones. El buscador tiene una capitalización bursátil de 132.000 millones de dólares, así que puede permitirse el lujo de gastarse el 1% de su valor en convertirse "en el líder del vídeo por Internet", como dice Sasa Zorovic, analista de Oppenheimer. El experto calcula que Google tiene ya el 57% de este mercado. Y gracias a los cientos de artículos escritos sobre esta compra, es posible que aumente esa cifra, porque ha captado mucha atención.

El buscador tendrá ahora que demostrar que puede hacer dinero y solucionar los problemas con los vídeos protegidos por el copyright. Hurley, Chen y los 67 trabajadores de YouTube seguirán en la compañía. Su vídeo de despedida lo han visto ya 1,7 millones de personas.Sesenta les han respondido con otro vídeo; la mayor parte para darles la enhorabuena, algunos para mostrar su envidia y otros para quejarse. Como Nalts, que parodia el acuerdo entre Google y YouTube con los personajes del Doctor Maligno y su clon miniyo, de la película Austin Powers. Para él, la entrada del gigante de las búsquedas en el mundo de los vídeos supone "el fin de la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 14 de octubre de 2006.

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