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Castilla y León regaló al promotor la mitad del refugio de cigüeñas

La Junta firmó que indemnizaría al constructor si los técnicos frenaban la recalificación

La tramitación de la Ciudad del Golf que la Junta de Castilla y León impulsó y autorizó en un pinar protegido estaba preparada hace años. El constructor Francisco Gómez, El Paloma, obtuvo 215 hectáreas de terreno protegido por casi el mismo precio que había ofrecido por la mitad del terreno. La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Las Navas del Marqués (Ávila) pactaron con él en 2001 la construcción de una gran urbanización en el pinar e incluso le encargaron que diseñara el proyecto, años antes de iniciar los trámites urbanísticos y ambientales. En la compraventa, la empresa pública se comprometía a indemnizar al constructor si no recalificaba el terreno en dos años.

El constructor Francisco Gómez, alias El Paloma, acordó en 2001 "su intención de adquirir 95 hectáreas por 9,157 millones de euros" a la empresa pública Montes de las Navas, que acababa de comprar 7.000 hectáreas de monte por 9 millones de euros a Resinera Española. La empresa Montes de las Navas fue fundada por el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León y la Diputación de Ávila (todas del PP) con el objeto oficial de proteger el monte; aunque se dedicó a recalificarlo y urbanizarlo. El Paloma, según el acta del consejo de administración de la empresa de 21 noviembre de 2001, ya advertía de que podía necesitar otras 50 hectáreas que tendrían "otras compensaciones en función de la clasificación del terreno".

En noviembre de 2001, la empresa encargó a El Paloma "los estudios topográficos y anteproyectos" para diseñar la urbanización. Es decir, la sociedad pública impulsó la urbanización y, antes de iniciar los trámites ambientales y urbanísticos, ya pactó con El Paloma que él se quedaría con el terreno y diseñaría la obra. Sus arquitectos diseñaron los 1.600 chalés y cuatro campos de golf en el pinar años antes de aprobarse la obra.

En 2002, el terreno salió a subasta. Ya no eran 95 hectáreas, sino 215. Pese a que se había más que duplicado la superficie que vendía la administración, el precio apenas varió del pactado con El Paloma. El constructor puso 9.953.971 euros a pagar en siete años.

120 campos de fútbol

O lo que es lo mismo, 796.000 euros más por 120 hectáreas (como 120 campos de fútbol). El precio sale irrisorio: 0,66 euros por metro cuadrado. Todo en un pinar de alto valor y a menos de una hora de Madrid. La zona es Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección para las Aves.

Además, la recalificación era segura: la escritura de compraventa asegura que si en dos años desde ese momento "no se hubiera aprobado con carácter definitivo y notificado a la mercantil compradora la clasificación como suelo urbanizable" que faltaba por recalificar, la constructora podría pedir una indemnización de 3,245 millones de euros. La escritura se firmó en agosto de 2002 y aunque la sociedad Montes de las Navas no tenía capacidad para recalificar el terreno se comprometió a hacerlo. Mariano Torre, consejero de la empresa a la vez que director de Medio Natural, del que dependía la protección de la cigüeña negra, admitió en 2005 en las cortes de Castilla y León: "La sociedad Montes de las Navas no somos quién para hacer ningún cambio (de uso de suelo)". Y sin embargo se comprometió por escrito a ello. Este diario intentó ayer, sin éxito, obtener la versión de la Junta de Castilla y León.

En el consejo de administración estaban el alcalde y el secretario de Las Navas, el presidente de la Diputación y hoy secretario de organización del PP, Sebastián González, el director de Medio Natural de Castilla y León, Mariano Torre, o el delegado de la Junta en Ávila Félix San Segundo. Personas clave para asegurar la recalificación.

Por eso el alcalde, Gerardo Pérez, explicaba en un pleno de febrero de 2004 que había hablado con la consejera de Medio Ambiente y que ésta "se comprometió a resolver la declaración de impacto ambiental inmediatamente". Unos meses más y se habría superado el plazo. La declaración estuvo lista a tiempo.

Área crítica

Como la Junta ya había garantizado que recalificaría el terreno, con una penalización incluso si no cumplía, ignoró los informes contrarios de los técnicos jurídicos, de Urbanismo y Medio Ambiente. 11,6 de las 215 hectáreas son área crítica para la cigüeña negra: a menos de un kilómetro hay un nido de esta especie en peligro de extinción. Los técnicos se opusieron a la recalificación pero la declaración de impacto ambiental fue aprobada. La Consejería de Medio Ambiente permitió la tala de más de 34.500 pinos maduros (El Paloma en su proyecto admitía que la cifra podía ser mayor) a cambio de que reforestase otras 200 hectáreas y pagase un estudio sobre la cigüeña negra. Antes, hubo que desclasificar de utilidad pública el monte que el constructor necesitaba.

La sentencia del 29 de septiembre pasado del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León critica que no se urbanizase el terreno que ahora se pretende reforestar; que la Junta violase su propio decreto de recuperación de la cigüeña negra. En realidad todo estaba pactado y firmado mucho antes. La Junta recurrirá la sentencia.

Riqueza única en el cielo

El pinar de las Navas del Marqués es bien conocido por los ornitólogos. La zona elegida por la Junta de Castilla y León para construir 1.600 chalés, cuatro campos de golf y un hotel pertenece a la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) llamada Pinares del Bajo Alberche.

La Junta de Castilla y León destaca sobre la zona: "Se trata de un extenso pinar maduro formado por pinos piñoneros y resineros". Y añade: "Las poblaciones reproductoras de cigüeña negra y águila imperial confieren gran valor a este espacio". La zona protegida abarca Cebreros, Barraco, Hoyo de Pinares y Navas del Marqués. La ZEPA sigue en Madrid, donde el Gobierno regional construye una autopista sin informes ambientales. La zona protegida ocupa más de 5.000 hectáreas, de las cuales sólo el 10,5% está en Las Navas del Marqués. El 54% del municipio es zona protegida por lo que la sentencia que ha prohibido la urbanización critica que se eligiera esta zona para urbanizar. Es decir, queda suelo libre y es todo propiedad municipal desde que lo compró en 2000 a Unión Resinera.

La Junta de Castilla y León destaca que "la cigüeña negra tiene en este enclave un importante área de cría. Dentro de la zona de protección, las normas fijan "áreas críticas" a un radio de cinco kilómetros de donde están los nidos. Unas 11 hectáreas de la futura urbanización están en el área crítica. En España quedan 322 parejas de cigüeña negra.

Además, en el pinar hay: buitre leonado, buitre negro, águila imperial, águila real, alimoche, águila culebrera (20 parejas), águila calzada (65 parejas), azor gavilán, búho real, milano negro (40 parejas) y milano real (unas 20 parejas), entre otras especies que ahora se ven amenazadas por El Paloma, constructor.

Asociaciones y ecologistas tienen previsto manifestarse hoy a las 13.00 en la plaza del pueblo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2006

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