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CARTAS AL DIRECTOR

Síndrome de Down e integración laboral

En un tiempo en el que se habla constantemente de la integración de las personas con discapacidades psíquicas y en concreto del síndrome de Down, la realidad es que todavía queda mucho por hacer.

Es posible que tengamos que cambiar la perspectiva del problema y pensar en que el problema no son las personas con el síndrome de Down, el problema es que los que nos creemos "normales" desconocemos muchas veces lo que eso implica; el miedo a lo desconocido, la desinformación y nuestra tendencia natural a mantener nuestra situación de confort, sin que nada escape a nuestro control, hacen que sea más fácil ignorar la realidad de un síndrome que afecta a uno de cada 700 nacimientos en el mundo entero.

A nivel educacional se ha demostrado ya lo que estos niños y niñas son capaces de aprender, y está demostrado también que el principal recurso del que disponen para aprender es la imitación, por lo que parece más que razonable que su aprendizaje y su educación se lleve a cabo en colegios y centros "normales".

A estas alturas podemos afirmar que gracias al trabajo de grandes profesionales en el mundo de la educación y a la lucha de muchos padres por proporcionar una educación digna a sus hijos, son muchos los centros, y no solamente centros privados, que han aceptado el reto de educar también a niños con este síndrome; los resultados son cuanto menos sorprendentes, y los profesionales que forman parte de esta aventura afirman que aunque para ellos supone un gran reto inicialmente, la gratificación compensa con creces el esfuerzo realizado.

A nivel laboral todavía son pocas las compañías en nuestro país que apuestan por ellos, pero se ha demostrado ya que estas personas son, en muchos casos, perfectamente capaces de desempeñar su trabajo con eficiencia, ilusión, responsabilidad y autonomía. Hoy tenemos que dar un paso más, y apostar también por una completa integración de estas personas en el mercado laboral garantizando así la igualdad de oportunidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2006