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Fallece Antoni Gutiérrez Díaz, secretario general del PSUC en la transición

Impulsó la unidad de la oposición antifranquista y el eurocomunismo en el PSUC

Una de las más destacadas figuras de la transición a la democracia, Antoni Gutiérrez Díaz, falleció ayer a las 13.00 horas en la clínica de Terrassa a la que había sido trasladado en coma tras haber sufrido el sábado un paro cardiaco en Santiago de Compostela. Impulsor de la unidad de la oposición antifranquista y del eurocomunismo, fue secretario general del Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC), el partido de los comunistas catalanes, entre 1977 y 1981 y entre 1982 y 1986. Su muerte provocó un alud de condolencias y reconocimientos procedentes de todos los partidos del arco parlamentario.

Conocido como El Guti en los medios políticos, Antoni Gutiérrez Díaz (Premià de Mar, 1929) era el principal dirigente del PSUC cuando, en los últimos años de la dictadura franquista y los primeros de la transición a la democracia, el PSUC era la principal fuerza política de la oposición en Cataluña. Compartía autoridad con su antecesor en la secretaría general, Gregorio López Raimundo, y con él dirigió el tránsito de su partido desde el estalinismo hasta el eurocomunismo, la formulación con la que se pretendió adaptar el comunismo a la democracia occidental. Todo esto no resultó nada fácil y él estaba también al frente del PSUC cuando el choque con los defensores de la ortodoxia soviética provocó en 1981 la dramática ruptura de su partido y lo dejó a un paso del extraparlamentarismo.

Había ingresado en el PSUC en 1959 y desarrolló principalmente su actividad política en medios profesionales. Dedicó sus esfuerzos a promover la unidad de las fuerzas que se oponían a la dictadura y fue uno de los máximos impulsores de la Assemblea de Catalunya, a cuya dirección y consolidación como plataforma democrática y catalanista contribuyó decisivamente.

Detenido por la policía en numerosas ocasiones, en 1962 fue condenado a ocho años de cárcel, de los que cumplió tres en el penal de Burgos, donde convivió con el dirigente del PCE Julián Grimau hasta que éste fue fusilado. En 1977 fue elegido secretario general del PSUC, cargo al que renunció en 1981 cuando el V Congreso del partido abandonó los planteamientos eurocomunistas. En 1987 apoyó la creación de Iniciativa per Catalunya, que significó el definitivo abandono del comunismo y, posteriormente, su integración en el ecologismo de izquierdas. Desde 2004 fue el encargado de mantener la relación de Iniciativa con el grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo.

Nacido en el seno de una familia de emigrantes procedentes de Andalucía y Extremadura, Gutiérrez Díaz se licenció en Medicina en 1953, se especializó en pediatría y por oposición obtuvo la plaza de alumno interno en la cátedra de esta materia. Becado por el Gobierno finlandés, en 1961 amplió sus estudios en ese país. Ejerció en el hospital Clínico, y a partir de 1962, en el de San Pau. Pero poco después pasó a dedicarse íntegramente a la actividad política.

En las primeras elecciones democráticas, las de 1977, fue elegido diputado a las Cortes. Dejó el escaño para formar parte del Gobierno de la Generalitat bajo la presidencia de Josep Tarradellas. Fue diputado autonómico desde 1980 hasta 1987, cuando fue elegido eurodiputado. Después fue vicepresidente del Parlamento Europeo entre 1994 y 1999, tras haber presidido durante dos años la Comisión de Política Regional. Contra la posición mantenida por su partido, preconizó el voto positivo en el referéndum de 2005 sobre el Tratado para la Constitución Europea.

Estaba casado con Elena Pérez, médico analista, y tenía tres hijos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de octubre de 2006