Las empresas de juego por Internet se hunden por el nuevo veto en EE UU

Las principales compañías caen hasta un 64% en la Bolsa de Londres

La industria mundial de las apuestas por Internet se derrumbó ayer como consecuencia de una nueva ley, aprobada el viernes pasado por sorpresa, que en la práctica impide su funcionamiento en Estados Unidos. Las principales compañías, la mayoría cotizadas en Londres, vieron ayer caer espectacularmente el precio de sus acciones porque la mayor parte de los apostantes están en EE UU, donde se genera la mitad de los beneficios del sector.

Las apuestas por Internet siempre han estado prohibidas en Estados Unidos, pero era muy difícil aplicar esa prohibición. Aunque las empresas estaban situadas fuera del país, los estadounidenses podían acceder a ellas libremente. El viernes pasado, apenas unas horas antes de que el Congreso de Estados Unidos suspendiera sus sesiones hasta las elecciones parciales de noviembre, los legisladores aprovecharon la tramitación de una ley portuaria para introducir la prohibición del uso de tarjetas de crédito y débito y el dinero electrónico para el pago de apuestas en la red.

La aprobación de la ley pilló por sorpresa a la industria, convencida de que las disensiones entre republicanos y demócratas hacían imposible que prosperara. Su tramitación nunca había sido posible en 10 años de campaña de grupos cristianos y de la derecha opuestos a esta actividad. Una vez aprobada por el Congreso, la ley entrará en vigor en cuanto sea firmada por el presidente, George W. Bush, probablemente en los próximos días.

La cotización de las empresas del sector se hundió nada más abrir el mercado de Londres. Se estima que el sector perdió unos 5.500 millones de euros, más de la mitad de los 9.500 millones de euros que valía el viernes por la tarde. Algunos expertos creen que el sector puede volver a recuperar posiciones a largo plazo, pero sólo después de un largo periodo de turbulencias y cuando las grandes compañías hayan sido capaces de reorganizarse para vivir sin el suculento mercado norteamericano. A su favor juega la constante mejora de las comunicaciones mundiales y la escasa inversión inicial que requieren.

La mayor caída bursátil de la sesión de ayer la registró Sportingbet, con un descenso del 64%. Por su parte, Party Gaming, la mayor compañía de póquer en Internet, anunció ayer que dejará de operar con 900.000 clientes residentes en Estados Unidos. La compañía, que tiene su sede en Gibraltar -obtiene el 80% de sus ingresos en sus actividades en EE UU y cotiza en Londres- cayó un 56%, reduciendo su valor de mercado en más de 1.000 millones de euros, según los cálculos de Bloomberg. También cayó la cotización de empresas de software y de tramitación de pagos electrónicos relacionadas con el sector.

La nueva ley es consecuencia de presiones de diversa índole, desde grupos religiosos que combaten las apuestas por Internet por razones morales hasta el poderoso lobby de casinos norteamericanos, que ve en Internet una poderosa competencia desleal que no paga impuestos en EE UU y que a las compañías norteamericanas les está vedada.

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