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Entrevista:MAITE ETXANIZ | Alcaldesa de Zarautz

"La coalición PNV-EA aporta una centralidad muy necesaria"

Maite Etxaniz (Arroa, 1965), alcaldesa de Zarautz por la coalición EA-PNV, gobierna esta localidad por segundo mandato consecutivo. Al primero se presentó en solitario y para el actual lo hizo en coalición con el PNV, una experiencia que juzga positiva. Por ello piensa que merece la pena que su partido reabra el debate sobre las alianzas electorales para las municipales de 2007.

Pregunta. ¿Cómo ha sido su experiencia de gobierno con el PNV durante estos años?

Respuesta. La relación ha sido muy buena. En Zarautz, como en muchos otros municipios, no se entiende a estas alturas que EAy PNV se presenten por separado. Aún siendo partidos distintos y con diferencias evidentes, coincidimos en muchas cosas en este momento político.

"Creemos que no ha habido debate; queremos participar y que se oiga nuestra opinión"

P. ¿Repetirá como candidata si no se va en coalición?

R. Aquí nadie habla de candidatos porque hay una discusión previa: si acudimos en coalición.

P. La dirección de su partido considera la decisión cerrada.

R. Está abierta. La ponencia política del último congreso, en 2003, establece que la ejecutiva nacional debe definir la política de alianzas como un elemento integrador y cohesionador. No creo que sea integradora la decisión de la ejecutiva sobre un resultado tan ajustado que la ha dejado dividida en dos. Pensamos que no ha habido debate. Además, queremos participar y que se oiga nuestra opinión.

P. ¿No fue suficiente la asamblea nacional celebrada tras la decisión de la ejecutiva?

R. Claro que no. Un debate sólo se da cuando hay que tomar una decisión; es en ese momento cuando vale la opinión de una persona.

P. ¿Cree que al haber sido tan ajustado, el resultado, diez votos contra nueve, no es suficiente?

R. La cuestión es si sabemos qué opinan las bases, los simpatizantes, la estructura del mundo institucional de EA. Sólo conocemos qué piensa nuestra ejecutiva nacional, no sabemos más.

P. ¿Qué razones a favor de la coalición daría en una asamblea?

R. Hay un polo nacionalista institucional democrático ya bastante establecido que la gente pide que no se pierda. Ante los retos de la pacificación y la normalización, el nacionalismo institucional tiene mucho que decir y, sobre todo, puede aportar una centralidad al país muy necesaria en los tiempos que vienen.

P. ¿Se juega EA su supervivencia en este debate?

R. Es una decisión estratégica. Un sector piensa que yendo en coalición nos jugamos la supervivencia porque nos desdibujamos y perdemos protagonismo, pero nosotros [los guipuzcoanos] no creemos que sea así. El objetivo de un partido es gobernar y hacerlo lo mejor que puede. En coalición con el PNV las posibilidades de gobernar y de influir son mayores. Desde que cogobernamos casi todas las instituciones ponemos la impronta progresista y nacionalista radical democrática y eso es bueno para el país y para EA.

P. ¿Cree que los guipuzcoanos de EA que tienen el mayor apoyo social han sido desatendidos?

R. Cuantitativamente llegará el día de hacer números, pero EA tiene en Guipúzcoa un peso cualitativo muy importante. No hemos sido debidamente atendidos, teniendo en cuenta que nuestra opinión tiene detrás a mucha gente.

P. Muchos piensan que su postura está mediatizada por defender su puesto institucional.

R. Sé que a veces creen que estamos defendiendo la poltrona, pero la cuestión es que los retos del país merecen el esfuerzo.

P. ¿Si pierden este pulso existe riesgo de escisión en su partido?

R. Eso ni se ha mencionado ni planteado nunca.

P. Su actual dirección prefiere la alianza con Batasuna, ¿Cómo se ve usted en relación con ella?

R. Ahora no sólo se está debatiendo la pacificación y la normalización, sino qué ha servido en estos 25 años y cuál es el camino a seguir. Batasuna cuestiona todo el entramado institucional que tenemos, pero está claro que éste existe, sirve y ha servido. No está bien echar por tierra estos 25 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de octubre de 2006