Reportaje:KIA CARENS 2.0 CRDi EXII 7 PLAZAS | PRUEBA

Un monovolumen coreano muy bien equipado

Tras muchos años de utilizar el precio como principal argumento de ventas, las marcas coreanas están alcanzando la madurez como fabricantes y, al tiempo que mejoran la calidad de sus coches, acercan también sus tarifas a las de los modelos occidentales. El nuevo Kia Carens refleja esta evolución y es un monovolumen compacto con una calidad de conjunto competitiva que recoge las tendencias de moda en la categoría y ofrece un interior muy práctico con siete plazas, un turbodiésel refinado que gasta lo justo y un equipo de seguridad muy completo, con seis airbags y ESP de serie, la asignatura pendiente de las marcas coreanas. Se vende desde 21.800 euros y no aporta ventajas de precio reseñables frente a sus rivales europeos, pero incluye un equipo de serie generoso y extras sofisticados (asiento del conductor con ajuste eléctrico, sensor de aparcamiento...) que marcan la diferencia.

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Calidad convincente

Línea equilibrada y original

La línea del nuevo Carens rompe con la atonía estética del modelo anterior y tiene una personalidad más definida. Ha crecido en tamaño y mide 4,54 metros de largo, 5,5 centímetros más, pero es también otros cinco más ancho y cuatro más alto. En general, el conjunto presenta unos rasgos equilibrados y parece menos grande de lo que es. Destaca el diseño armónico del frontal, con un parachoques bien integrado con la parrilla y unos faros grandes. El lateral es muy limpio y resuelve bien la tercera ventanilla sin que desentone. La zaga es la zona más original, con un estilo sólido en el que sobresale el diseño del portón, que tiene un escalón en la base, así como el del parachoques, bien disimulado. Además, aparte de su atractivo estético, se ha mejorado la rigidez del chasis aplicando aceros especiales, y tiene una aerodinámica eficiente (CX: 0,32).

Siete plazas y sentido práctico

El aumento de tamaño y un nuevo depósito de combustible muy delgado han permitido rebajar el piso cuatro centímetros y ampliar la altura interior para alojar siete pasajeros (2+3+2). Así, delante es cómodo, aunque los asientos sujetan poco. La segunda fila, de banqueta corrida, está bien resuelta, porque se regula en longitud e inclinación y ofrece suficiente espacio para las piernas. Sin embargo, sorprende sobre todo la tercera, que incluye dos plazas individuales y permite alojar sin agobios adultos de hasta 1,80 metros. Destaca también la generosa dotación de huecos en todas las plazas, incluidas las dos posteriores, que tienen guantera y posavasos cada una.

El diseño es moderno, y, aunque aplica materiales económicos, está bien acabado y presenta un aspecto vistoso y aparente. La insonorización aísla muy bien, pero deja pasar algunos rumores de rodadura, y este detalle, unido a unas suspensiones algo secas en pisos bacheados, penaliza el confort en los viajes largos.

Dos motores y dos acabados

La gama del Carens incluye dos motores: 2.0 16v. de gasolina, con 145 CV y cambio manual de cinco velocidades (desde 23.350 euros), y 2.0 CRDi turbodiésel, de 140 CV y seis marchas (desde 21.800). El primero sólo se vende con siete plazas en el acabado superior, EXII, y el de gasóleo, que está disponible en los dos acabados, EXI y EXII, viene con cinco asientos de serie y la tercera fila opcional (450 euros). El EXI es muy completo e incluye ya seis airbags, ABS, reposacabezas delanteros activos, climatizador, radio-CD, ordenador de viaje, llantas de 16 pulgadas, cuatro elevalunas eléctricos, cierre con mando y tres años de garantía. El EXII añade ESP y detalles poco habituales en la categoría, como asiento del conductor con ajuste eléctrico, control de velocidad, sensores de lluvia, faros y aparcamiento, cargador de CD y llantas de aleación (17 pulgadas).

Conclusión

El Kia Carens es un monovolumen moderno y completo que cubre con holgura las necesidades de una familia media sin exigir un desembolso excesivo. Tiene una línea correcta, un interior bien resuelto con siete plazas y un turbodiésel rápido y austero. Y sobre todo ofrece una relación precio/equipamiento muy competitiva.

El nuevo Carens tiene una personalidad más marcada que el modelo anterior. El frontal integra bien el parachoques y destaca el tamaño generoso de los faros y las llantas (17 pulgadas).
El nuevo Carens tiene una personalidad más marcada que el modelo anterior. El frontal integra bien el parachoques y destaca el tamaño generoso de los faros y las llantas (17 pulgadas).ENRIQUE BROOKING

VARIEDAD DE DETALLES PRÁCTICOS

El interior del Carens está bien resuelto y presenta un ambiente limpio y aparente. Los materiales son sencillos e incluye detalles cuidados, como el volante de cuero o el radio-CD integrado en la consola. En cambio, los plásticos del salpicadero no son mullidos, y los de la zona inferior y de las puertas resultan algo pobres. El nuevo Kia destaca por sus soluciones prácticas y sigue las tendencias de moda en los monovolúmenes. La palanca de cambios va en la consola central y aprovecha los rincones para habilitar huecos: dos posavasos, repisa y bandeja para el móvil detrás del cambio, cajón bajo el asiento del copiloto y gancho para bolsos en el lateral de la consola, bandejas para botellas en las cuatro puertas... Otra aportación interesante es la tercera fila de asientos (450 euros), que está bien resuelta: tiene un acceso fácil y permite alojar a dos adultos de más de 1,70 metros sin agobios. Además, la segunda fila se regula en longitud, se reclina y se pliega por partes (40/60). Y aunque el maletero es simbólico con siete plazas, sólo 74 litros, sube a 414 litros con cinco y llega a 2.106 si sólo se ocupan dos. La zaga presenta un diseño moderno y sofisticado, con detalles elaborados, como los pilotos o el escalón que forma el parachoques en la base del portón.

LA VENTAJA YA NO ES EL PRECIO

El Carens tiene unos precios similares a los de sus rivales, pero con un equipo de serie algo más completo en el acabado superior EXII: incluye sensores de lluvia, faros y aparcamiento, llantas de aleación (17 pulgadas) y tres años de garantía.La alternativa más asequible es el Corolla Verso, que cuesta 150 euros menos e incluye también siete plazas y un airbag más, pero con llantas de 16 pulgadas y sin sensores de faros y aparcamiento. El acabado superior del C4 Picasso equivalente no tiene precio todavía, pero incluye también siete plazas, siete airbags, ESP, radio-CD con MP3, suspensión trasera neumática y cambio secuencial de seis marchas, entre otras cosas. El Grand Scénic y el Zafira cuestan 800 y 1.640 euros más, respectivamente. El Renault tiene un equipo de serie parecido, pero el Opel no incluye sensores de lluvia, faros y aparcamiento.

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