Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El espionaje de EE UU afirma que la guerra de Irak ha aumentado la amenaza terrorista

Un informe conjunto de las 16 agencias norteamericanas contradice los argumentos de Bush

Lejos de disminuirlo, la guerra en Irak ha provocado un aumento de la amenaza del terrorismo internacional y ha producido una nueva generación de combatientes islámicos, según informó ayer el diario The New York Times, basándose en un informe elaborado por las 16 agencias de espionaje dependientes del Gobierno de EE UU. La invasión y ocupación de Irak es la principal razón para la difusión de la ideología yihadista, se cita en el informe. Esta conclusión contradice la tesis defendida por el presidente George W. Bush de que el mundo es más seguro desde la caída de Sadam Husein.

El documento -titulado Tendencias en el terrorismo global, implicaciones para EE UU- supone una profunda revisión de las tesis sobre el terrorismo internacional defendidas por el Consejo Nacional de Inteligencia tras la invasión de Irak, en marzo de 2003. Tiene 30 páginas, fue concluido en abril y clasificado en un formato llamado Valoración Nacional de Inteligencia (NIE, en sus siglas en inglés). Estas valoraciones son los documentos de mayor autoridad que produce la comunidad del espionaje sobre aspectos concretos de seguridad interior y son aprobados por John Negroponte, director de la Inteligencia Nacional. Sus conclusiones están basadas en los datos aportados por todas las agencias de espionaje de EE UU.

En el informe han trabajado más de 12 expertos -defensores y críticos de la Administración- pertenecientes a las principales agencias de inteligencia y espionaje. Todos han hablado con la condición de mantener su identidad protegida, ya que se trata de información clasificada. Los expertos han estado trabajando desde principios de 2004 en este informe y la conclusión se ha demorado tanto debido a que algunos de los miembros no estaban satisfechos con la estructura y el enfoque de los distintos borradores, según The New York Times.

En algunos de esos borradores se calificaba de incendiarias del movimiento yihadista algunas acciones del Gobierno de Estados Unidos, como la detención indefinida de los presos de Guantánamo o el escándalo de las torturas y los malos tratos en la prisión iraquí de Abu Ghraib, entre otras. Hubo miembros que prefirieron obviar estos detalles y centrar el informe en los pasos específicos necesarios para mitigar la actual amenaza terrorista.

El dossier sostiene que la radicalización islamista está muy lejos de lo que hasta ahora ha defendido la Casa Blanca. No sólo no ha disminuido, sino que ha sufrido una metástasis y se ha expandido como un cáncer por todo el mundo islámico y en Europa. E insiste en que "la guerra de Irak ha hecho que el problema del terrorismo empeore", hasta límites impensables antes de los atentados del 11-S.

Cinco mil 'webs' islamistas

El documento concluye que el movimiento islámico radical se ha expandido desde el corazón de Al Qaeda para crear una nueva clase de grupos afiliados inspirados en la red terrorista de Osama Bin Laden, pero sin una conexión directa con éste o sus lugartenientes. También pone de manifiesto cómo Internet -con más de 5.000 webs islamistas en la Red- ha ayudado a la expansión de la ideología yihadista y cómo el ciberespacio se ha convertido en el mejor escondite de los terroristas que ya no tienen refugios geográficos seguros, como lo era Afganistán durante el régimen de los talibanes. A través de las páginas web, los terroristas lanzan el mensaje de que la guerra de Irak es un intento de Occidente de conquistar el islam, primero ocupando Irak y segundo estableciendo una presencia permanente en Oriente Próximo.

No se hicieron esperar las primeras reacciones al informe filtrado ayer. El líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, dijo no haber visto el documento, pero aseguró que sabía que los norteamericanos entenderían que Estados Unidos debe continuar luchando a los terroristas en Irak. "O libramos esta batalla en el exterior o la tendremos que librar en casa", dijo Frist en tono amenazante en el programa de televisión de la cadena ABC Esta Semana. El senador no hacía más que copiar el argumento que de forma reiterada expresa George Bush: si se abandona ahora Irak, los terroristas golpearán dentro de casa de nuevo.

A través de un comunicado, el senador Ted Kennedy (demócrata) expresó que el informe debería de poner "el último clavo al ataúd en el que está enterrado el falso argumento del presidente Bush sobre la guerra de Irak". "¿Cuántos informes independientes más hacen falta? ¿Cuánta más profunda tiene que ser la guerra civil en Irak? ¿Cuántas más muertes debe de haber para que la Casa Blanca despierte y cambie su estrategia en Irak?", se preguntó el senador de Massachusetts.

Desde la Casa Blanca se zanjó el asunto con un escueto "sin comentarios". "No hacemos comentarios sobre documentos clasificados", dijo Blair Jones, un portavoz del presidente Bush.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de septiembre de 2006